Santo Domingo, la capital del país al que llegó Colón

La historia dicta que fue el punto donde llegó Cristóbal Colón al descubrir América. La ciudad fue fundada en 1498 y fue la primera a la que la Corona española otorgó carta real. En la actualidad es uno de los sitios más buscados de República Dominicana, por sus playas, historia y toda su coquetería.
Historia, playa y todo el colorido tropical. Santo Domingo es una ciudad única que guarda consigo el orgullo de ser la primera a la que la Corona española otorgó carta real. Con más de 500 años, la capital de la República Dominicana tiene atributos que la vuelven una tentación para los turistas, ofreciendo el testimonio del pasado como característica.  
Entre sus murallas y fuertes los visitantes pueden conocer el Alcázar de Colón, así como también visitar la primera universidad y la Catedral Primada de América. Edificios históricos sobre auténticas calles adoquinadas que una vez fueron visitadas por los conquistadores españoles.
La ciudad es rica en museos, monumentos y restaurantes, y cuenta además con terminales para cruceros, gran variedad de tiendas, e interesante arquitectura. Sin embargo, aún con sus cinco siglos de historia, está lejos de ser un museo, albergando una vida cultural intensa y muchos espacios para el ocio con una selección variada de pubs, restaurantes, pequeños teatros, y lugares de baile

UN POCO DE CULTURA
En 1990, la UNESCO reconoció las construcciones coloniales de esta ciudad y la influencia en la historia de América de sus 16 calles, las cuales son una tentación para los turistas quienes deciden recorrerlas a pie.
Reposando sobre el Mar Caribe, con dos aeropuertos internacionales, excelente  infraestructura y puertos marítimos, Santo Domingo es la puerta de entrada a las costas dominicanas, deslumbrantes montañas llenas de cascadas, exótica cocina e innumerables opciones de arte y entretenimiento.
Es que la urbe es un importante y sofisticado centro comercial, con docenas de museos, teatros y sitios históricos como el Faro a Colón. Sin duda lo tiene todo, desde playas vírgenes, destacados campos de golf, una excitante vida nocturna e innumerables oportunidades para el ecoturismo y la aventura.
Allí el turista puede encontrar diversos atractivos, entre ellos la Puerta del Conde. La historia dicta que en 1655 el Conde de Peñalba rechazó allí la invasión inglesa de Penn y Venables a la ciudad. A partir de ese momento se conoció como Puerta del Conde, y el 27 de febrero de 1844 fue escogida para la proclamación de la separación de Haití por la Sociedad Patriótica La Trinitaria. Hoy es la entrada principal al Parque Independencia.
Otra opción la visita de El Conde, ocho cuadras de paseo peatonal bohemio entre épocas de arquitectura Art Deco y moderna de la primera parte del siglo XX que se aprecia mirando a los pisos altos.
Continuando camino, también se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de las Mercedes. Terminada en 1555 y dedicada a la Virgen de las Mercedes, patrona del país desde 1617, el templo tiene el campanario más alto de la ciudad.

NATURALEZA Y VIDA NOCTURNA
En total San Domingo tiene más de 24 puntos históricos, entre ellos el Convento de los Domínicos, la Casa de Tostado, la Catedral Primada de América, el Panteón de la Patria, las Ruinas de San Francisco. Sin embargo, más allá de la historia también cuenta con otro tipo de atractivos, como el Acuario Nacional donde se puede apreciar toda la fauna del Mar del Caribe.
Allí a través de un túnel de plexiglas se camina por una galería de observación de tiburones, mantarrayas, tortugas, y los coloridos peces tropicales. El acuario se encuentra cerca del Faro a Colón, un Colosal mausoleo dedicado a Cristóbal Colón de 210 metros de largo por 59 de alto, realizado por el arquitecto escocés J.L. Gleaves, ganador del concurso internacional de construcción.
Otra buena opción para conocer es “Los Tres Ojos”, una atracción natural que en realidad consta de cuatro ojos de agua cristalina en formaciones de piedra caliza. Escaleras y plataformas permiten la visita y el paseo por estas cavernas que fueron utilizadas por los indios Taínos para ceremonias religiosas. La visita al cuarto ojo se realiza a través de un barco en un emocionante viaje.
Mientras que el Parque Zoológico Nacional es una de los puntos turísticos preferidos por los más pequeños. El mismo es un paseo para una mañana y hasta día entero para toda la familia por su extensión y la variedad de su oferta. Allí se puede conocer el cisne negro, el flamenco criollo, el guacamayo azul y amarillo, la gallareta pico rojo en la Plaza Central, entre otros animales.
Sin embargo, los grandes atractivos naturales de Santo Domingo son las playas. A 30 kilómetros al este de la ciudad se encuentra Boca Chica, un sector de poca profundidad, frecuentado por los capitaleños, pero tranquilo en días de semana. Allí hay grandes restaurantes con terrazas abiertas al mar donde sirven pescados y mariscos con trasfondo excelente para recuerdos en fotografías.
También está el Club Náutico que es anfitrión de importantes eventos de pesca y vela. Otra alternativa es playa La Caleta, poca conocida, pero usada por los buceadores en sus programas de entrenamiento por sus profundidades ideales, condición de bahía protegida (Parque Nacional Submarino de la Caleta) y presencia de estructuras sumergidas convertidas en arrecifes artificiales.
Mientras que Playa Caribe es la preferida por los amantes del surf, con buenas olas a partir del mediodía. Otras alternativas son Playa de Guayacanes y de Juan Dolio.
Como toda gran ciudad, Santo Domingo tiene un lugar único en el mundo. En este caso es El Malecón, que simboliza lo mismo que la rambla para los barceloneses o el paseo de Copacabana para los brasileños.
El mismo es considerado uno de los 7 tesoros de la ciudad y tiene su historia. Pocos saben que el entonces joven visionario ingeniero José Ramón Báez López-Penha en 1931 fue quien convenció al dictador Trujillo, un año después de la devastación del Ciclón San Zenón, para retomar la construcción de un bulevar panorámico a lo largo de la costa de la ciudad, pese a que poderosas familias que tenían haciendas en esa área se oponían.
Irónicamente fue a lo largo de esta avenida donde Trujillo fue ajusticiado en 1961, pero también este es el lugar donde tiene lugar el carnaval, Festival del Merengue, Navidad, el Año Nuevo, la celebración del triunfo de los equipos de béisbol y el recibimiento de héroes deportivos. También se celebran conciertos, especialmente en la Plaza Juan Barón a la entrada de la ría del Ozama y la recién estrenada Plaza Güibia.
Hoy día el Malecón es lugar de grandes hoteles y lujosas torres de apartamento. La vista de las olas rompiendo contra los arrecifes durante el día o la vista de la luna sobre el mar en la noche crea una sensación de paz y tranquilidad cuando eligen descansar de la noche.
Es que Santo Domingo es la capital de la vida nocturna en el Caribe y los dominicanos son entusiastas de las fiestas. Las noches comienzan cenando fuera, o escogiendo un bar para una animada conversación entre amigos y tragos. Otros optarán por ir a las salas de baile y bailarán hasta el amanecer en las discotecas de los grandes hoteles donde no falta jazz, merengue y tampoco bachata, un ritmo latino que suena fuerte en esta latitudes patagónicas.

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