Buenos Aires (Télam)
La vivienda, ubicada en Pedro Goyena al 1.600, se desplomó a las 6:30, al caer la medianera y parte de las habitaciones, en una de las cuales descansaba el propietario de la casa.
El hombre cayó junto con las paredes al pozo de la excavación lindera y su mujer logró salir al balcón y solicitar auxilio.
En el lugar se encontraba el sereno de la obra, quien también fue alcanzado por el derrumbre y debió ser trasladado al hospital Durand con heridas cortantes, donde ayer fue dado de alta, informó la Secretaría de Salud porteña.
El dueño de la vivienda fue internado en el hospital Piñero con politraumatismos junto a su esposa quien sufrió una crisis nerviosa, y luego fueron derivados al hospital Naval.
Inicialmente hubo confusión sobre la cantidad de personas que habían quedado atrapadas bajo los escombros, pero finalmente se informó que fueron tres los afectados.
«Sentimos un ruido terrible, salimos todos a la calle, se escuchaban los gritos de una mujer; nadie sabía en un primer momento qué había pasado», contó una vecina del departamento continguo.
«Nosotros tampoco estamos tranquilos. Hace un mes que están excavando en ese terreno», dijo el encargado de uno de los edificios de enfrente, quien al escuchar el estruendo, abandonó rápidamente su departamento.
La casa derruida tiene 70 años de antigüedad y linda con una obra en construcción, responsable «presumiblemente» del derrumbre a causa de «mala praxis», señaló el director de la Guardia de Auxilio porteña, Claudio Pascali.
El funcionario adelantó que se intimará para que se «restablezcan de inmediando las condiciones edilicias» de la vivienda, a la empresa Credil S.A y al arquitecto Roberto Alegre, quienes son los encargados del emprendimiento, según consta en la fachada de la obra.