Caleta Olivia (agencia)
El violento suceso que causó indignación en la comunidad ocurrió alrededor de las 19 del sábado en la esquina de las avenidas Independencia y Monseñor Fagnano.
El agresor, que hace pocos años se jubiló como preceptor de una escuela pública, fue identificado como Mario Olivieri y actualmente dicta clases de judo en el denominado Galpón Murguero.
El mismo argumentó que tuvo "un momento de locura" al saber que su hija -también menor de edad- había sido atacada por otras dos o tres chicas adolescentes y fue a buscarlas a la zona céntrica para tomarse desquite.
Luego de ese violento suceso, las madres de las chicas, Silvia Usqueda y Marina Encina, junto a Elizabeth Biava, hermana de una de las menores, acudieron a radicar la denuncia ante la Comisaría Seccional Primera, donde se les recomendó que fueran a la Comisaria de la Mujer porque se trababa de un caso de "violencia de género".
ESTABA ENARDECIDO
Tras ello hicieron conocer el caso a través de medios periodísticos y Elizabeth Biava relató que el hecho tuvo origen en una pelea entre dos chicas, a una o dos cuadras del lugar del hecho.
"Luego apareció el tipo y la golpeó a una nena, y se metió mi hermanita (Lourdes de 14 años) para defenderla porque vio que él la estaba golpeando fuerte", pero también a ella la agredió físicamente.
"Mi hermanita quedó en estado de shock y no es justo que este tipo haya golpeado a varios menores porque encima estaba muy agresivo y golpeó a otros chicos que querían separarlo".
"Ahora esperamos la respuesta de la juez. Queremos que se haga justicia por esta persona violenta, pese a que ahora a través de su Facebook publica disculpas que de nada sirven", acotó.
Por su parte María Encina (mamá de Lourdes y de Elizabeth) repudió la actitud del judoca, señalando que "este hombre no tiene por qué andar pegando trompadas a la gente y menos a nenas".
"Le pegó como si mi hija fuese un varón... le dio una trompada en la cabeza y otra en el cuello. Yo ni siquiera permito que su padre le levante la mano", relató.
A su vez, la vecina Silvia Usqueda dijo que Olivieri profería frases discriminatorias a las nenas y mientras golpeaba a una de ellas le gritaba: " gorda, tocaste a mi hija, ahora la vas a pagar».
Por otro lado, las denunciantes reprocharon a la gente mayor que pasaba por el sitio del incidente, dado que "nadie lo pudo parar, nadie fue capaz de agarrarlo", a excepción de un muchacho que trabaja en una heladería que salió a defender a las chicas, pero que también fue víctima de la agresividad del judoca.
PIDIO DISCULPAS
En las primeras horas del domingo, Olivieri procuró reparar su violento accionar pidiendo disculpas a través de su Facebook personal, posteando el siguiente mensaje: "Ayer, una tarde lamentable, algo que no debió haber sucedido en un incidente con dos chicas, donde he ido en contra de lo que siempre he promovido a lo largo de mi vida, educar y tener valores".
Agregó que "todos los que me conocen... saben el tipo de persona y padre que soy; siempre comprometido con el trabajo y lo social y ayer, en un momento de locura, olvidé todo eso y me siento terriblemente avergonzado"
Después dijo que "no conozco a las chicas ni a sus padres, pero entiendo el mal momento que les he hecho pasar. Pido públicamente mis sinceras disculpas. Entiendo el enojo en el que están inmersos y nada justifica mi accionar. A las chicas y a sus padres les pido mis más sinceras disculpas y perdón. Estoy avergonzado".
- 10 enero 2017