Un proceso activo: la rehabilitación

La Kinesiología y la Fisioterapia son especialidades paramédicas o médicas, que abreviando, se encargan de llevar a cabo procesos de rehabilitación o habilitación de todo tipo de lesiones, enfermedades y/o síndromes que sufrimos los seres humanos, ya sean adquiridos, como por ejemplo una fractura, o preexistentes como en el caso de una parálisis cerebral.

Por: Martín Errazú. Lic. Kinesiólogo. MP 0156


Estos procesos se llevan adelante mediante la kinesioterapia, que es la terapia a través del movimiento (ejercicios activos, masoterapia, etc.) y la fisioterapia, que es la aplicación de agentes físicos con fines terapéuticos (crioterapia, onda corta, corrientes y otros).
Es una especialidad relativamente nueva en Argentina, la cual tuvo su auge de desarrollo en base a la necesidad de contar con terapeutas para tratar a los pacientes de la epidemia de poliomielitis en la década del 50.
Los títulos que nos habilitan para ejercer esta profesión son los de licenciados en Kinesiología y Fisioterapia o Fisiatría y Terapistas Físicos. Actualmente son cada vez más las sub-especialidades reconocidas por las universidades, como ser pediatría, deportología, gerontologia y demás; y también las técnicas específicas que tienen reconocimiento académico, por ejemplo Quiropraxia, Osteopatía, por mencionar sólo algunas.
Por lo tanto, vemos que el campo que abarca nuestra profesión es cada vez más amplio, y también más respaldado científicamente, dado que en sus comienzos, como casi toda disciplina, fue empírica.
Resumiendo, cualquier persona es capaz de aprender en unos meses una técnica de “masaje” o la aplicación de algún aparato de fisioterapia, pero saber fehacientemente cuándo, cómo y sobre todo porqué aplicamos determinada técnica de kinesioterapia o agente físico, requiere al menos 5 años de formación universitaria y toda la vida de perfeccionamiento.  
Uno de los grandes objetivos de la Kinesiología, y quizás el menos desarrollado, es la educación en la prevención; para prevenir hay que aprender y ojalá aprehender, con “H” intermedia, que significa apropiarse de los conocimientos de tal manera que uno los utilice en cada acción. 

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