Adelaide Wilson es una mujer que vuelve al hogar de su infancia en la costa junto a su marido, Gabe, y sus dos hijos para una idílica escapada veraniega. Traumatizada por un inexplicable suceso sin resolver de su pasado, e instigada por una serie de extrañas coincidencias, Adelaide se ve inducida a un estado de paranoia y alerta total, cada vez más convencida de que algo malo va a ocurrirle a su familia.
Después de un tenso día en la playa con sus amigos, ella y los suyos vuelven a la casa donde están pasando las vacaciones. Cuando cae la noche, los Wilson descubren la silueta de cuatro figuras tomadas de la mano y en pie delante de la vivienda. “Nosotros” enfrenta a una entrañable familia estadounidense a un enemigo tan insólito como aterrador: una versión maléfica de ellos mismos.
A partir de “¡Huye!”, Jordan Peele se ha convertido en uno de los referentes de cine de género. Un cine de género elaborado, que va más allá del golpe de efecto; que trabaja en sus guiones con concepciones sociales y también teóricas, como el caso de su ópera prima en la que a través de lo fantástico develaba ocultos y perversos mecanismos racistas, aún vigentes en la sociedad estadounidense.
Con “Nosotros”, Peele trae a colación un concepto filosófico y mitológico sumamente perturbador: el del doppelgänger o doble especular.
El término es de origen alemán y literalmente significa “doble caminante”. Es una figura mítica presente en las leyendas folclóricas de diversas culturas, pero apareció por primera vez en una novela romántica germana de 1796, escrita por Jean Paul, en la que un hombre infelizmente casado acude a su doble quien le aconseja que finja su propia muerte.
En el psicoanálisis, Freud también se refirió a los dobles. La supuesta visualización de un doppelgänger por parte de un paciente, se observaba como un aspecto de su personalidad que debía controlar; a pesar de las numerosas similitudes, el doble manifestaba comportamientos extremos, aspectos de la psique reprimidos por el individuo. Lo que más tarde Jung denominaría como “la sombra”.
“Un día, al subir al subterráneo, miré hacia las escaleras por donde había ingresado y me imaginé a mí mismo atravesando el tramo que ya había caminado hace unos instantes”, cuenta Peeele. “Y esa otra versión mía no me podía ver”.
La idea de conocer a su doppelganger lo aterrorizó. Y eso es exactamente lo que le sucede a la familia protagonista de “Nosotros”. “Somos nuestro peor enemigo, y esa idea creó este monstruo”, añade Peele. “Yo quería forjar una nueva mitología que explorara la dualidad de los personajes. Creo que las historias sobre monstruos son una de las mejores maneras de llegar a verdades más profundas y enfrentar nuestros miedos como sociedad”.
En “Nosotros” se trae a colación un concepto filosófico y mitológico sumamente perturbador: el del doppelgänger o doble especular.