El presidente y CEO de YPF, Miguel Galuccio, aseguró ayer que el denominado "superpozo" Loma Campana 992 que la compañía desarrolló en Vaca Muerta "despierta un modelo nuevo de producción" en el aprovechamiento de los recursos no convencionales y genera la expectativa de alcanzar un resultado similar en un nuevo pozo cercano que la compañía tiene previsto comenzar a explotar en los próximos tres meses.
"Este superpozo no es un nuevo descubrimiento, en realidad lo que hemos hecho es evolucionar la técnica y tomar más riesgo para un pozo de características distintas", explicó Galuccio en el inicio de la charla con Télam para dar detalles del anuncio que realizó esta semana en ocasión del cierre de la Exposición Argentina Oil & Gas que reunió a las principales empresas productoras y de servicios de la industria de los hidrocarburos.
Se trata del pozo Loma Campana 992 o pozo LLL992H -como se define técnicamente en la empresa- que registró una producción inicial de 1.630 barriles diarios de crudo alcanzada mediante 28 etapas de estimulación de la roca, lo que permite aventurar "un futuro extremadamente promisorio" para pozos similares y para el aprovechamiento del yacimiento de Vaca Muerta.
La experiencia y los resultados del superpozo permiten a Galuccio plantear que "de lo que ya se conocía se logró extraer más, lo cual lo hace repetible" y anima en breve a "hacer un nuevo pozo con 35 etapas de fractura. Y si se consolida quiere decir que ciertas áreas (de Vaca Muerta) pueden tener este tipo de solución".
La técnica a emplear en la fractura, a diferencia del que ya está en producción, se denomina Sliding Sleeve lo que permitirá dar "un paso más adelante tecnológicamente" dijo Galuccio al explicar que en el país "no falta tecnología sino que muchas herramientas no están en el mercado y hay que buscarlas" en proveedores de servicios del exterior.
"Posiblemente tengamos muchos operadores en Vaca Muerta, pero YPF marcó el camino y demostró cómo se puede hacer y qué se puede hacer" en este yacimiento que ya le permite a la compañía nacional extraer unos 52.000 barriles de petróleo diarios, umbral de reciente superación gracias a los más de 400 pozos que perforó en ese yacimiento.
Lo que se resalta del superpozo no es sólo su producción inicial inédita en el país, así como su potencial durante los 30 años de vida estimada o la aplicación de técnicas complejas que requiere el yacimiento no convencional, sino que su costo de 19 millones de dólares refleja una mayor eficiencia en la ecuación de inversión ante otro emprendimiento de similar característica -de 1.100 barriles diarios- a cargo de un tercer operador que demandó un desembolso de 46 millones de dólares, contrastó Galuccio.