Cuando el egoísmo atenta contra la vida

La muerte de un hombre en un transporte urbano, luego de que sufriera un ACV y fuera imposible ingresarlo a la guardia del Hospital Regional por los vehículos que obstaculizaban el acceso al nosocomio, puso nuevamente en discusión la irresponsabilidad y el egoísmo por parte de algunos conductores que suelen estacionarse en lugares no permitidos, sin importar si los afectados son discapacitados, ancianos o, como en este caso, personas en grave estado que luchan por su vida.

El vehículo estacionado frente a la rampa que utilizan las personas que padecen alguna discapacidad, ya sea motriz o visual, suele ser la imagen más común de una actitud egoísta e irresponsable que ayer incluso cobró la vida de una persona.
Un hombre de 52 años que al mediodía viajaba en la línea 13 del trasporte urbano de pasajeros sufrió un ACV (Accidente Cerebro Vascular). La unidad transitaba por la zona de Rawson y Belgrano cuando el chofer, Luis Carrasco, se percató de lo que pasaba y sin dudar se desvió del recorrido habitual y se dirigió rápidamente hasta el Hospital Regional, donde se encontró con un gran obstáculo: vehículos estacionados en el ingreso.
Los automóviles casi pegados unos con otros es una imagen que se repite a diario en el hospital desde hace bastante tiempo, a raíz de las reparaciones que se realizan en el patio interno del centro asistencial. Ello impidió que el colectivo pudiera ingresar hasta la guardia y luego del pedido de auxilio de quienes iban en la unidad, el hombre tuvo que ser atendido en el piso del vehículo, donde minutos después perdió la vida.
Este incidente puso nuevamente en discusión la irresponsabilidad y el egoísmo por parte de algunos conductores que suelen estacionarse en lugares prohibidos, sin importar si los afectados son discapacitados, ancianos o, como en este caso, personas que pueden estar en grave estado, luchando por su vida.
La situación fue repudiada de inmediato, tanto en radios como en redes sociales. "Así es la gente de Comodoro, no mira al costado para ver qué necesita el otro. Ayudar cero. Cooperar como sociedad. Que el colectivo no pueda llegar y mucho menos ingresar al hospital, ¡qué vergüenza!", dijo Melisa Rivera en las redes sociales del diario.
Para Yessica Andrea Baeza, "es la comodidad de querer quedar cuanto más cerca de la puerta mejor. Pasa en el hospital, pasa en las clínicas, en las escuelas. A nadie le importa que corten el paso al tránsito, sino cada uno vela por su comodidad".
Victoria Díaz, otra lectora, denunció que hace un año atrás vivió una situación similar a la ocurrida ayer con un pasajero que sufrió un ataque de epilepsia. “Salíamos de Kilómetro 3; avisé a emergencias que íbamos en camino y hasta en qué interno. Llegamos al hospital y no solo no apareció ningún solo patrullero a despejar; el hospital no sabía que íbamos en camino. El chofer tuvo que buscar él mismo una camilla… Por suerte se recuperó en la puerta del hospital ese pasajero, pero un desastre, habiendo avisado desde el 3 nunca llegó la información a las partes que deben intervenir”, señaló.

TRANSITO SE DESLIGO Y SALUD ANTICIPO QUE HABRA SANCIONES
Otros lectores también apuntaron a la falta de control por parte del personal del Departamento de Tránsito y manifestaron su malestar por la cantidad de multas que se realizan por el Sistema de Estacionamiento Medido y los nulos controles fuera de las zonas de estacionamiento arancelado.
Desde Tránsito municipal ante los cuestionamientos trataron de desligarse las responsabilidades, señalando que no tienen injerencia en el Hospital Regional. "Ellos tienen seguridad y deben hacerse cargo de las personas que estacionan mal", señaló el jefe del Departamento de Tránsito, Pablo Sosa.
"A veces con urgencia la gente estaciona mal y nosotros cuando estamos en el lugar les decimos que no tapen la entrada, pero no podemos estar las 24 horas en el hospital, para eso tienen la seguridad. Yo quiero decirle a la gente que Tránsito no tiene injerencia dentro del hospital", agregó el empleado público.
Lo cierto es que el lugar donde se produce la congestión de vehículos estacionados forma parte del acceso del nosocomio y no de su interior, por lo que debe ser tomado como cualquier ingreso a una dependencia pública o privada, donde los inspectores suelen realizar actas de infracciones, como corresponde.
Desde el Area Programática Sur, por su parte, adelantaron que habrá sanciones administrativas para los empleados que estacionaron sus vehículos en esa zona. "Registramos los números de patente de los imprudentes; los vamos a pasar a Rentas del municipio para que nos informen quiénes son sus propietarios. Si constatamos que son empleados del hospital se harán las sanciones administrativas que correspondan porque es una vergüenza, y si son vecinos comunes tendrán la multa que corresponda", señaló la titular del área, Mariana Fernández, quien no ocultó su malestar por lo ocurrido.
"No puedo creer la imprudencia de la gente, sabíamos que esto alguna vez podía pasar porque en otras oportunidades los patrulleros que vienen también tienen problemas para ingresar, pero acá tenemos que atender urgencias y no lo podemos seguir permitiendo", reclamó, asegurando que esa actitud también imposibilitó sacar "la basura por la parte trasera del edificio porque había vehículos estacionados en lugares no permitidos, donde además hay cartelería de prohibido estacionar".

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