Absuelven a "Chucky" por drogas que le incautaron en la alcaidía

El juez Enrique Guanziroli, del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Comodoro Rivadavia, absolvió a Cristian "Chucky" Monsalvo en una causa de tenencia de estupefacientes que se inició a partir de una requisa en la alcaidía policial, realizada el 17 de agosto de 2014, donde al reo le encontraron 12 gramos de marihuana y 25 pastillas de Clonazepam. La Fiscalía Federal había solicitado que se lo condenara a un año y 10 meses de prisión. La defensa alegó la absolución por la inconstitucionalidad que fijó como precedente el fallo Arriola, ya que el imputado sostuvo que los estupefacientes eran para consumo personal.

El juez Enrique Guanziroli, del Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Comodoro Rivadavia, absolvió a Cristian “Chucky” Monsalvo por el delito que la Fiscalía Federal -representada por Mariano Sánchez- había buscado imponerle por tenencia de estupefacientes.

Monsalvo, quien cumple una condena por robos en la alcaidía policial, fue defendido por Sergio María Oribones. El imputado declaró ante Guanziroli y se hizo cargo de la acusación sobre la marihuana y las pastillas encontradas en su poder en el horario de requisa, el 17 de agosto de 2014.

El imputado dijo que lo tenía pegado a su pierna y que consume marihuana desde chico, desde los 10 años. Que la introdujo a la alcaidía de contrabando. Declaró que las pastillas las tomaba a la noche para descansar y que a la marihuana la armaba en papel para fumarla.

Ante las preguntas de la defensa dijo que tiene una condena unificatoria de 10 años y medio, que tenía salidas transitorias, pero que le fueron revocadas el 1 de marzo (después de verse involucrado como sospechoso en el asalto a una bicicletería).

Sostuvo que estaba cumpliendo pena cuando se produjo la requisa de la droga, que acepta ayuda para su adicción y que quiere realizar un tratamiento.

El fiscal manifestó que el hecho estaba acreditado, que existía como pruebas el acta, test, fotos, pericia. Indicó que todo acreditaba que la sustancia era estupefaciente y que “la pericia sobre adicción no impone automáticamente la tenencia para consumo”.

Sánchez entendió que correspondía una pena de tenencia simple porque la marihuana fue minuciosamente puesta allí, oculta para evitar descubrirla, que no existían elementos para el comercio ni destino inequívoco de uso residual. Y que la cantidad no era escasa, y que resulta desplazada por demás circunstancias.

Para el fiscal no era aplicable el artículo del Código Procesal Penal sobre consumo personal y que correspondía el delito de tenencia. Como contrapartida, no acusó por las pastillas.

De ese modo, Sánchez acusó a Monsalvo como autor responsable del delito de tenencia simple de estupefacientes, por la marihuana solicitando que se le impusiera una pena de un año y diez meses de prisión al imputado, 200 pesos de multa y que se declarara su reincidencia por segunda oportunidad. Solicitó también que se practique cómputo y destrucción de la droga.

Para la defensa, en cambio, los doce gramos no tenían otro destino que el consumo. “Si bien no fueron hallados elementos de consumo, estaban en el interior de la celda, sino fueron en búsqueda de ellos, no se puede achacar a su defendido”, afirmó Oribones.

De esa manera, encuadró el delito en el artículo 14 segunda parte de la Ley 23.737 por tenencia de los doce gramos con intenciones de consumo propio. Y que la pericia aclara las características propias del adicto.

El defensor pidió que se lo absuelva por inconstitucionalidad citando el fallo “Arriola”, con la propuesta de remitir la pericia a la Oficina Judicial de Ejecución de Control, con la finalidad de que ese juzgado estime corresponder, entre ella posible ayuda médica científica para revertir su adicción.

ABSUELTO

El juez dijo que la pericia médico psiquiátrica da cuenta de la condición de Monsalvo como adicto a los estupefacientes y psicofármacos. Sumado a ello, la cantidad de estupefaciente habida –escasa- y el modo y lugar de portación, lo convencieron a Guanziroli de que ese era el destino individual de la droga.

“Valoro el hecho de que por la situación de encierro de Monsalvo cuya duración puso en evidencia al declarar la misma, era para satisfacer por algún tiempo su adicción, sin que la falta de hallazgo de elementos útiles para su consumo pueda imputársele al acusado cuando no se recogen ingredientes convictivos de que se procediera a su búsqueda por la prevención”.

“No se acreditó que la tenencia y eventual consumo del causante trascendiera a sus compañeros de cautiverio, a las autoridades o, incluso, a las visitas, sin que la mera probabilidad que se trajo a colación por la acusación, alcance a desvirtuar esa situación, sino que se debió a la sagacidad del personal penitenciario el hallazgo tras la requisa. Convengo con el fiscal que las unidades de detención no son ámbitos de impunidad, sino que esta debe resolverse, según las realidades que refleja el procedimiento preventivo”, argumentó Guanziroli.

“Este principio ‘in dubio pro reo’, de clara raigambre constitucional, deriva del estado de inocencia del que goza toda persona en el proceso penal”, agregó y expuso: “la calificación que cabe al delito de que se trata es la de tenencia de estupefacientes para consumo personal que en respeto a otro fallo señero del más alto tribunal, in re ‘Arriola’ impone declarar inconstitucional la regla a su respecto -artículo 14 segunda parte ley 23737- y concluir absolviéndolo en el asunto, cesando cualquier restricción impuesta y sin costas”, manifestó.

Además el juez absolvió a Monsalvo por la tenencia de Clonazepam ya que la Fiscalía había desistido de acusarlo por ese delito.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico