Al jubilado asesinado lo habrían torturado para que confesara dónde guardaba dinero

Tal como publicó de manera exclusiva El Patagónico, a Pascual Carrizo le robaron alrededor de 200 mil pesos que guardaba en una valija. Los delincuentes que lo asesinaron para robarle sus ahorros lo golpearon sin piedad. Según fuentes judiciales, la autopsia que le practicó la médica forense Eliana Bévolo determinó que el jubilado que vivía solo en su casa de Juan Mermoz al 200, sufrió politraumatismos graves, entre ellos un gran hematoma con sangrado en la cabeza y la fractura de cuatro costillas. Presentaba además golpes a la altura de las orejas y tenía signos de ahorcamiento.

La hipótesis de que Pascual Carrizo (85), fue asesinado y que los autores del homicidio tenían como objetivo robarle sus ahorros, fue finalmente confirmada ayer por fuentes judiciales, a partir de los primeros resultados de la autopsia practicada al cadáver.

“Pascualito” o “Don Carrizo”, como lo conocían sus vecinos de la calle Juan Mermoz al 200 del barrio Palazzo, fue brutalmente golpeado, tanto en la cabeza como en el cuerpo, según el estudio forense.

Hay que recordar que en la mañana del viernes el cuerpo de Carrizo fue encontrado cerca de la puerta de acceso, al interior de su vivienda, por un hermano y un sobrino que habían ido a visitarlo.

Y aunque en un primer momento se barajaba la posibilidad de que haya fallecido por causas naturales y que los golpes que presentaba fueran consecuencia de una caída, durante la inspección de la casa, familiares del fallecido le confirmaron a los investigadores judiciales que faltaba el dinero que el anciano guardaba en una valija, lo que potenciaba la hipótesis de un homicidio.

Tal como anticipó en exclusiva ayer El Patagónico, esa maleta había sido rota y de un interior faltaban entre $180 mil y $200 mil que la víctima guardaba como ahorros.

Según fuentes de la investigación, en la autopsia practicada por la médica forense Eliana Bévolo se determinó que Carrizo fue asesinado. Uno de los golpes letales, indicaron fuentes judiciales, es un gran hematoma que la víctima presenta en la cabeza.

Además, la víctima sufrió la fractura de cuatro costillas, golpes a la altura de las orejas, politraumatismos en distintas partes del cuerpo y lo que más indignó a los investigadores es que incluso registraba signos de ahorcamiento.

En el caso trabaja el fiscal jefe Juan Carlos Caperochipi y el funcionario fiscal Ricardo Carreño, junto a la Brigada de Investigaciones de la Policía de Comodoro Rivadaviay personal policial de la Comisaría Mosconi.

La hipótesis más firme es la que deslizó ayer este diario, que a Carrizo los delincuentes lo golpearon para que confesara dónde guardaba dinero. Habría sido golpeado mientras permanecía sentado en una silla que fue encontrada con rastros de sangre. Los investigadores también creen que los ladrones le apretaban el cuello para de les dijera dónde estaban los ahorros. Así se dirigieron a la valija en donde guardaba entre 180 y 200 mil pesos. Fue lo único que se llevaron, ya que durante la inspección que realizó la policía junto a familiares, se comprobó que estaba el televisor y otros elementos de valor que los delincuentes podrían haber robado.

De acuerdo del relato de sus familiares a la policía, el jubilado no salía de su casa ni para realizar compras, porque tenía problemas de salud en una pierna. Las compras las realizaba su hermano o un sobrino que siempre lo visitaban.

Su bastón con el que se apoyaba para desplazarse fue hallado lejos de su cuerpo. La escena del crimen registra manchas de sangre en las paredes y hay rastros de las manos de la víctima que habría intentado pararse, apoyándose en la pared.

El cuerpo de Carrizo quedó contra la puerta de acceso, del lado de adentro de la casa. Sin embargo, al escapar los delincuentes dejaron un rastro que puede ser fundamental para que los investigadores esclarezcan el caso.

Los familiares del jubilado también describieron a la policía que el hombre no le abría la puerta a nadie, y que había que insistirle para que lo hiciese. De ese modo, se puede presumir que quien o quienes ingresaron a la casa de Carrizo, primero lograron bajo alguna excusa que don Pascual les abriera la puerta. Al lado de su cuerpo quedaron tirados algunos billetes y fue lo primero que llamó la atención de los investigadores.

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