Alexis Cifuentes: "el culturismo me dio determinación, disciplina y superación"  

Con 30 años, el profesor de educación física se consagró el 13 de octubre "Mister Comodoro 2023" y "Campeón de campeones" por primera vez. Premio a un camino que inició en el último año de secundario, cuando decidió hacer un cambio radical de vida.

Alexis Cifuentes (30) espera paciente en el pasillo de la escuela 755. Más que dar clases de Actividad Física y Salud, piensa cada palabra que les dirá a los estudiantes de la Escuela de Jóvenes y Adultos de Km 8.

Él sabe que desde su lugar de docente, cada palabra suya (como de cualquier docente) puede llegar a construir expectativas en quienes deseen terminar su secundario o puede denostarlos.

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Cifuentes apuesta por construir, él mismo estuvo en la vereda opuesta cuando pesaba 115 kilos y era motivo de burla por parte de sus compañeros de la escuela salesiana donde asistió.

Fue ese el motivo por el cual apostó a un cambio radical, más de 10 años pasaron. Y esos 115 kilos mutaron a 90 kilos de puro músculo. Lo que le permitió primero ganar la instancia regional, en su categoría, de fisicoculturismo en Gaiman. Y luego el doble triunfo en la edición 37ª del tradicional “Míster Comodoro 2023”, que organizó Manuel Alvarez el 13 de octubre en el gimnasio Gatti de barrio José Fuchs.

MANOS A LA OBRA

Es 2014, Alexis cursa su último año de secundaria en el Deán Funes, el último colegio católico en volverse mixto, son todos varones y no es fácil la convivencia.

Lejos de amilanarse, el joven comienza a pensar en un cambio radical. Inicia el gimnasio, encuentra en las máquinas de musculación el incentivo necesario para no abandonar.

Apuesta a la progresión, comienza a entrenar a consciencia y se rodea de gente que lo alienta y anima a seguir “en el mundo del culturismo si tu entorno no acompaña se te hace muy cuesta arriba” confiesa a El Patagónico.

A la par, realiza un curso de preparación física. Juega al rugby en Calafate. El premio a la disciplina comienza a dar sus frutos.

Ese mismo año, gana la terna del CePeDe (Centro de Periodistas Deportivos) al fisicoculturismo. Es su primera consagración de muchas que vendrán. Eso lo anima a seguir.

Se decide por estudiar el profesorado de educación física. Y por cultivar su cuerpo en una disciplina deportiva que es amateur, que todo sale de su bolsillo, pero que no solo se trata de dinero, sino también de llevar una dieta estricta, donde la alimentación no se permite “permitidos”.

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“El culturismo se basa en una demostración del trabajo del cuerpo, el tamaño y la estética. Este año se me dio ganar en Gaiman en mí categoría. Y por primera vez el Míster Comodoro y salir Campeón de campeones en el nivel local. Para mí es todo un logro luego de 9 años de no competir”, apunta.

El motivo de no participar fue por motus propio, en 2014 ganó y clasificó al Torneo Metropolitano. Pero en Buenos Aires cayó en la cuenta que estaba muy lejos de hacer podio.

Pero no competir no significó no dejar de entrenar. Al contrario, redobló esfuerzos y esperó una motivación extra para volver al circuito.

Fue el nacimiento de su hijo que le dio el empujón extra “o era este año o no competía más”, repite en el pasillo de la escuela donde repasa la muestra anual que tiene a su materia como eje.

UN CAMBIO ROTUNDO

A la vez que jugaba al rugby, le llegó la convocatoria para el seleccionado Austral. Pero eligió el camino del culturismo.

“Mi cambio rotundo empezó en el gimnasio y en los hábitos saludables. Me rodeé de muchas personas que me ayudaron. Incluso este año me ayudó Javier Barlet, que es un culturista activo y se prepara para un torneo internacional. En su momento hice una pausa de las competencias, porque cuando sale de su zona de confort y se va a las ligas mayores de Buenos Aires, sabe que falta mucho por trabajar”.

Ahí se propuso que la próxima vez que volvería, sería para ser protagonista “el culturismo me dio determinación, disciplina y superación. Es una disciplina deportiva, lo principal es la constancia. Y también soy exigente conmigo mismo, por eso cuando se acercaba un torneo y yo veía que no estaba preparado, no me presentaba”.

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Para el retorno y consagración 2023, se preparó dos años con intensidad este año “el ser padre fue una motivación propia para volver. Esto pasa mucho por la alimentación, el descanso, el entrenar. Pero la verdad que la vuelta superó las expectativas ampliamente. Acá juega mucho lo motivacional, por supuesto que hay días que lo que menos tiene es ganas de entrenar”, declara.

Eso sumado a un estilo autogestionado y costoso, hace que no sean muchos los que eligen este camino.

“En dos años gasté más de un millón de pesos: En gimnasio, suplementación, alimentación, etcétera. Yo trabajo de docente doble turno y doy clases por la noche. En mis espacios libres entreno con Roque Barquín en Be-Fit. Soy papá y pareja. Por eso para que me rinda el día, me levantó a las 5:30 am para caminar”.

Ahora apunta a seguir con este estilo de vida, seguir trabajando sobre lo ganado y apuntar a Buenos Aires, donde los costos para participar son en dólares.

“Estar en la Noche Mágica del Deporte fue mi primer logro impensado. Y una

satisfacción personal. Repito, la vida dentro del culturismo me dio mucha determinación, el dar el cien por cien, y se refleja en todo lo que haces. Se trata de ser persistente y concientizar a las personas a estar bien, que en mí caso lo hago a través de mis clases de Actividad Física y Salud”.

En esta última etapa, Alexis se rodeó que gente que lo anima a no abandonar. Los que siempre están como su familia de origen y la que formó. El doctor Hernán Barreda que monitorea sus análisis clínicos. Y Javier Barlet y Emiliano Novoa de Puerto Madryn que comparten su pasión.

“Tardé o temprano las cosas llegan, no hay que abandonar. Por eso si hay algun chico o chica que piensa o empezó en el Gym, que lo haga pero siempre a consciencia, que no queme etapas, que todo llega. Yo tardé 9 años, pero el premio fue doble”, sentenció.

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