Bariloche está ubicada en la margen sur del lago Nahuel Huapi, en la provincia de Río Negro. Se encuentra rodeada por otros tres lagos: Gutiérrez, Moreno y Mascardi, y en sus alrededores se hallan varios cerros, entre los que se destacan el Otto, el Catedral, y el Campanario, todos ellos con medios de elevación hasta la cima. Su hermoso paisaje cordillerano y el vistoso centro cívico suelen ser el escenario de actividades de invierno, pero en verdad es su chocolate el sello distintivo y lo primero que buscan los turistas al llegar a la ciudad.
Del Turista, Tante Frida, Frantom, La Abuela Goye, Habanna, Mamuscka y Rapa Nui son las chocolaterías más destacadas del lugar que poseen vistosos comercios que ofrecen recorridos por las fábricas e incluso servicio de confitería donde los visitantes pueden degustar sus especialidades que van de bombones, postres hasta helados, entre otros.
En conclusión, San Carlos de Bariloche es famosa por la fabricación de los chocolates más puros y artesanales gracias a sus maestros reposteros y las recetas con que cuentan. Es por eso que fue declarada como Capital Nacional del Chocolate en febrero último cuando se oficializó en el Boletín Oficial la propuesta que había sido lanzada por la senadora Silvina García Larraburu, con el objetivo de promover la actividad turística y fomentar la economía local. Asimismo cabe recordar que el Ministerio de Turismo de la Nación le otorgó el año pasado la categoría de “nacional” a la Fiesta del Chocolate de Bariloche.
El escenario central de los festejos es el reconocido Centro Cívico donde se coloca el tradicional huevo de pascua de más de 8 metros de altura por 5 de diámetro, confeccionado por afamados chocolateros. El domingo de Pascua por la mañana culmina esta experiencia cuando, luego de una cuenta regresiva cantada por todo el público reunido en la plaza, se procede a la ruptura del huevo. Papelitos, música, globos y mucha alegría acompañan el momento y los niños son quienes más lo disfrutan.
Artistas locales e invitados amenizan con tango, folclore y ritmos modernos hasta altas horas de la noche. El gran cierre es el domingo después de las 23 horas, cuando el cielo barilochense se enciende con fuegos artificiales y la magia de los colores despide la fiesta y a los invitados.
Con cada edición San Carlos de Bariloche agrega sabor, sorpresas y muchas atracciones a la celebración de la Semana Santa con la Fiesta del Chocolate. Cabe recordar que su realización está ligada a la recuperación de la ciudad después de que las cenizas del volcán Puyehue dejaran su huella.
La edición 2015 se espera además de la realización del enorme huevo de pascua, la barra gigante de chocolate que el año anterior alcanzó 130 metros en la calle Mitre, donde se congregó una multitud y el chocolate fue compartido entre 23.000 personas.
La fiesta también suele ofrecer espectáculos musicales de nivel nacional, que aún no han sido confirmados. Además, el ya tradicional encuentro de escultores en madera, artistas que con motosierras, formones, gubias y otras herramientas realizan esculturas en público a partir de enormes rollizos.
Como siempre, habrá diversas actividades y juegos que propenderán a la interrelación entre los turistas y el público local, cuyos premios serán siempre en chocolate y un cierre con fuegos artificiales.