Sergio Romero es el arquero titular de la Selección Argentina desde el año 2008, aunque en el 2007 ya lo hacía en la Sub 20. Desde ahí, llegó para quedarse. En la entrevista de hoy que le brindó a La Nación, analizó el presente del seleccionado, lo que le dejó el Mundial, la Copa América y también su actualidad en el Manchester.
El ex arquero de Racing comenzó haciendo un repaso de su carrera dentro de la selección: "Mi carrera en la selección fue algo muy rápido. En 2007 fui al Mundial Sub 20; en 2008 fueron los Juegos Olímpicos de Pekín y después me llaman el Coco (Basile) con el Pato (Fillol). Ellos me abrieron la puerta de este lugar. Y en 2009, me convoca Diego (Maradona). Y Diego me dio la llave. Diego me dijo "el arco es tuyo, defendelo". Como me lo había dicho el día antes de la final de los Juegos Olímpicos. Y después se dio el hecho de coincidir con técnicos como Batista, Sabella o Martino. Entrenadores que confiaron o confían en uno. Yo siempre llegué a la selección bien físicamente y mentalmente. Sin partidos en el lomo, pero siempre al 100%", explicó "Chiquito".
"El destino no se puede cambiar, está escrito. Pero se tiene que aceptar, de una vez por todas, que esta selección hizo un cambio importante y demostró que puede jugar de la manera que quiera el entrenador. Hicimos un gran trabajo con Sabella, pero después llegó Martino y nos pidió lo contrario y le respondimos en la cancha. Creo que cada entrenador sabe que nos podemos adaptar", afirmó Romero, sobre las dos finales perdidas con Argentina
Romero también se refirió sobre la culpa con la que cargan algunos de sus compañeros, por haber perdido la final con Alemania, en el Mundial 2014, y la final de la Copa América, este año frente a Chile: "Acá, si somos 20, somos 20; si somos 23, somos 23. La culpa es de todos. El grupo gana y el grupo pierde. Soy responsable si me hacen un gol, pero también es responsable el 2, el 5 y el 11. Mascherano es un referente nuestro y quizá se siente más golpeado que los demás, pero estamos todos golpeados de la misma manera".
"Creo que son momentos. Tanto en el Mundial como en la Copa América podríamos haber ganado. En los dos partidos hicimos méritos suficientes y, lamentablemente, uno se nos escapó en el alargue y el otro en los penales. Nosotros esperamos seguir creciendo y darle una alegría a la gente", afirmó.
El ex Comisión de Actividades Infantiles explicó que "pienso que hicimos y vamos a seguir haciendo todo lo posible para llegar a esa alegría. Es un grupo que no baja los brazos y que lucha siempre"
Por último, Sergio habló de su presente en el Manchester United, equipo en el que Louis Van Gaal lo respaldó desde el primer momento que llegó a Inglaterra. "Soy un agradecido al técnico. A pesar de que había jugado bien un Mundial o una Copa América, se me hacía difícil encontrar un lugar, un club. Yo no siento que todavía me haya ganado un lugar, pero sí que tengo un respaldo muy grande del cuerpo técnico. Y más en el puesto de arquero. Un arquero no rota. Un arquero arranca jugando o arranca esperando. Tenés dos opciones, no podés elegir una tercera. Y él me dio la confianza. Aunque no hice la pretemporada, empecé jugando en el club más grande del mundo, porque lo que es el Manchester es un sueño y Dios quiera que este sueño no se termine", comentó.