Colectiveros cortaron la ruta por demora en pago de sueldos

Centenares de camiones y colectivos quedaron bloqueados ayer en el acceso norte de esta ciudad por un piquete de trabajadores de la empresa de colectivos urbanos Autobuses.
Caleta Olivia (agencia)

La medida de fuerza comenzó minutos después de las 8 y se extendió hasta las 15. En ese lapso hubo solo una breve apertura de la ruta para descomprimir el congestionamiento de unidades pesadas, sobre todo en la zona urbana.
Entre choferes, administrativos y personal que cumple otras funciones, Autobuses Caleta Olivia nuclea a unos 57 trabajadores y de manera frecuente en esa empresa se producen conflictos laborales que esta vez se trasladaron a la ruta.
Con el apoyo del gremio que los nuclea, UTA, decidieron manifestarse de esa manera en reclamo del pago de sueldos correspondientes al mes de setiembre; por un adicional acordado oportunamente y además porque su futuro es incierto ya que el contrato de prestación de servicios que firmara la empresa con el municipio vence el 30 de noviembre.
Los voceros, tanto de los trabajadores como del gremio, señalaron que la empresa adujo dificultades para cancelar compromisos salariales porque no recibía los subsidios que otorga Nación a las empresas de transporte de pasajeros.
De acuerdo a lo que habían escuchado de parte del gerente local, Martín Merlo, para Autobuses -que forma parte de un grupo empresario de capitales santafesinos-, la deuda acumulada ascendía a 1,8 millones pesos.

TENSA ESPERA
En el lapso de la protesta se fueron sucediendo entrecruzadas llamadas telefónicas, hasta que finalmente el secretario general para la zona norte de la UTA, Juan Carlos Haro, confirmó alrededor de las 14 a El Patagónico que "apareció la plata y ya se hizo la transferencia".
Solo restaba esperar que se transfirieran los fondos a las cuentas de sueldos para que pudiera levantarse el piquete, algo que ocurrió una hora más tarde, aunque en rigor desde minutos antes se permitía el paso vehicular a modo de gesto de buena voluntad en las negociaciones.
"Lo que lamentamos es que haya que pegarle al chancho para que aparezca el dueño", dijo Haro, procurando explicar coloquialmente este nuevo conflicto que causó serios trastornos a quienes se veían imposibilitados de transitar libremente por la principal vía terrestre de la Patagonia.
Ciertamente, el piquete inmovilizó a camiones y colectivos, pero no a vehículos livianos que pudieron utilizar un camino alternativo que pasa por la playa y otro por detrás del cementerio.
Personal policial de la Comisaría Seccional Cuarta y de una dependencia no precisada de Gendarmería confeccionaron actas de constatación que luego iban a ser giradas al Juzgado Federal de esta ciudad, el cual no emitió ninguna intimación a los manifestantes y en caso de que lo hubiera hecho más tarde, el piquete ya se habría disipado.
Por otra parte, si bien quedó superado un conflicto salarial puntual, aún persiste la incertidumbre de la continuidad de la empresa de colectivos en la ciudad y en caso que licite un nuevo servicio, los trabajadores afirmaron que ellos quieren ser parte de las decisiones que se adopten.

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