Comenzó el juicio contra Rodrigo Nieves por el homicidio del mecánico

El juicio oral y público por el homicidio del mecánico Jorge Feliciano Olivera comenzó ayer en Comodoro Rivadavia. Por el hecho, ocurrido el 3 de enero de este año, fue acusado Rodrigo Nieves, a quien los testigos presenciales reconocieron como el autor de los disparos y la persona con la cual la víctima tuvo problemas días antes del hecho por negarse a repararle el auto.

El tribunal de juicio está integrado por los jueces Miguel Caviglia, Mariel Suárez y Martín Cosmaro. La parte acusadora está representada por la fiscal general, Camila Banfi, mientras que el acusado cuenta con la asistencia de la abogada particular, Elizabeth Yapura.

Tras tomar juramento a los testigos que convocó la Fiscalía para la primera jornada, las partes hicieron la presentación de sus respectivos casos. En ese sentido, la fiscal Banfi sostuvo que probará a lo largo del debate tanto la materialidad como la autoría del hecho en cabeza del imputado.

El mismo ocurrió el 3 de enero último, aproximadamente a las 20, en ocasión en que Jorge Feliciano Olivera se encontraba en el taller mecánico ubicado en calle San Martín, intersección Las Rosas de esta ciudad, junto a su hermano, otra persona y un cliente.

Al lugar arribó Rodrigo Pedro Cesar Nieves a bordo de un Peugeot 206, frenó afuera del taller, extrajo un arma de fuego por la ventana del conductor y con claras intenciones de darle muerte a Olivera realizó al menos tres disparos hacia el interior del predio.

Como consecuencia del ataque armado efectuado por Nieves, uno de los proyectiles impactó en la cabeza de Olivera, provocando su fallecimiento el 6 de enero a las 3:30, siendo la causa de muerte “traumatismo contuso penetrante en cráneo producido por herida de arma de fuego”.

El hecho fue calificado como homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en calidad de autor para Rodrigo Nieves.

EL CASO DE LA DEFENSA

Por su parte la defensora rechazó la acusación fiscal porque a su entender “no hay certezas de que mi asistido haya estado en el lugar del hecho”, por lo cual adelantó que solicitará la absolución.

El primer testimonio fue el del oficial que estaba de servicio la noche del hecho en la Seccional Séptima, quien recordó que se encontraba realizando un control vehicular y recibió un llamado de su jefe que solicitaba presencia policial en la intersección de las calles San Martín y Las Rosas, en virtud de un hecho de sangre.

Al arribar al lugar se encontró con dos personas haciendo señas y un vecino le manifestó que había pasado un Peugeot 206, color negro, con el capot blanco, desde donde habrían efectuado los disparos y que el mismo pertenecía a miembros de la familia Nieves.

Luego un testigo presencial del hecho le refirió que desde ese vehículo efectuaron tres disparos, uno de los cuales impactó en la cabeza de la víctima que se encontraba en el taller reparando un vehículo.

El oficial declaró que se preservó el lugar para luego dar intervención a Criminalística y que la víctima fue trasladada en un auto particular al Hospital Regional.

El segundo testigo presencial del hecho refirió que conocía a la víctima y que a última hora de aquel día se le descompuso su auto; entonces lo llevó a reparar. En un momento pasó un Peugeot 206 negro, con el capot blanco, y el chofer disparó.

Olivera estaba inclinado reparando la junta homocinética, recordó el testigo. También refirió que pudo ver a la persona que manejaba el auto desde donde dispararon tres proyectiles y que reconoció a su conductor, Rodrigo Nieves, en una rueda de reconocimiento de personas.

Por su parte el tercer testigo, Pablo Lobos, subjefe de la Brigada de Investigaciones local, recordó que le solicitaron intervenir en la investigación del hecho y que les tomó entrevistas a testigos que le refirieron que Olivera había sido amenazado pocos días antes por “el más chico de los Nieves”. En un recorrido fotográfico reconocieron a Rodrigo Nieves como el autor de los disparos.

El 6 de enero la víctima falleció como consecuencia de los disparos y Nieves se entregó voluntariamente a la Justicia. El Peugeot 206 negro, con capot blanco, fue secuestrado a partir de una orden judicial.

Luego solicitaron informes y en el Juzgado Municipal de Faltas N° 3 comunicaron que el 27 de diciembre del año pasado habían realizado un acta de infracción a Rodrigo Nieves a bordo de dicho automóvil.

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