Concejal de Caleta Olivia se atribuye facultades para entregar terrenos

El descontrol institucional que existe en la corporación municipal de esta ciudad ha llegado a tal punto que algunos funcionarios se ocupan de las responsabilidades que les corresponden a otros, generándose situaciones insólitas. Un ejemplo claro se percibió ayer cuando más de 300 vecinos acudieron a las oficinas del concejal Rubén Martínez, quien los convocó para gestionarles lotes destinados a construir viviendas.

Caleta Olivia (agencia)

Rubén Martínez se identifica con el bloque unipersonal Integración Ciudadana y está distanciado del intendente Facundo Prades (Alianza Cambiemos), quien desde bastante no se muestra públicamente. Justamente luego de ventilarse el escándalo por la venta de terrenos a empresarios chinos, por los que supuestamente habría percibido coimas.
Martínez es el mismo concejal que cobró notoriedad regional cuando aseguró que en el antiguo edificio del Concejo Deliberante había fantasmas y que en su despacho se acompaña constantemente de una biblia, la emblemática imagen del Che Guevara y de un perro, pero por sobre todas las cosas enarbola su condición de ser "concejal del pueblo".
Bajo esa particularidad se hizo eco de las necesidades de centenares de familias que necesitan obtener un terreno fiscal para construir sus propias viviendas, algunas de las cuales tienen expedientes que desde hace más de una década continúan "cajoneadas" en la Oficina de Tierras.
El edil que integra precisamente la Comisión de Tierras del cuerpo deliberativo integrado solo por cuatro miembros, ya se cansó de ser ignorado que funcionarios del Departamento Ejecutivo, sobre todo por el secretario de Planificación, Mauro Zacarías, con quien directamente rompió relaciones institucionales.
En cierta manera, parece haberse visto presionado por las promesas de gestión que hizo a cientos de familias que recibía en su oficina, las cuales siguen viéndolo como el único político que puede viabilizar sus pedidos de terreno.
Esto probablemente explica por qué convocó públicamente ayer a gente que tiene esa necesidad, a fin de conformar un listado y de esta manera posibilitar que la misma acceda sin más dilaciones a tierras fiscales.
La respuesta fue masiva ya que desde temprano, y hasta el mediodía, los colaboradores del edil habían anotado a más de 300 vecinos y vecinas, muchas de ellas integrantes de la Policía provincial.

DISPONIBILIDAD DE LOTES

Para fundamentar su postura, Martínez afirma que el municipio dispone actualmente de 240 hectáreas dentro de su ejido urbano (en zonas de chacras cercanan al ex matadero) que fueron obtenidas durante la gestión del ex intendente Fernando Cotillo, quien firmó un convenio con la empresa Salas y del Rio SRL en mayo de 2011, el cual fue avalado en septiembre de ese mismo año por el Concejo Deliberante.
Para que no quedaran dudas, él mismo se ocupó de entregar copias de ambos documentos a cuanto medio periodístico lo consultara y ayer, en una de las salidas de su despacho para hablar con los vecinos que formaban fila les dijo: "voy a ocuparme de hacer los expedientes y los voy a llevar a la Oficina de Tierras. Hay casi mil lotes disponibles y a mí me eligieron para estar del lado de la gente", por lo cual recibió fuertes aplausos.
Su actitud le valió que el portal digital local Voces y Apuntes, comenzara a llamarlo "Robin Hood", en alusión a su primer nombre.
Curiosamente al mediodía de ayer, en medio del gentío, recibió la visita del martillero público que lleva su mismo apellido, Raúl Martínez, quien ejerce la función de liquidador de la firma Salas y del Río.
Al ser consultado por El Patagónico, dijo que venía a informarle al concejal que lo autorizaba a pasar por otros lotes que le pertenecen a esa empresa, a fin de que pudiera acceder a las 240 hectáreas que en 2011 fueron cedidas al municipio por el convenio antes mencionado.

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