Confirman la prisión preventiva para Gustavo Servera

Por unanimidad el tribunal de revisión resolvió esta mañana confirmar en todos sus términos la decisión del juez natural de la causa y mantener la prisión preventiva del imputado por el femicidio de María Soledad Arrieta por el término de cuatro meses.

Gustavo Servera (40) fue imputado por la Fiscalía de “homicidio agravado por ser cometido contra una persona con la que se mantiene de pareja, y por haber sido cometido por un hombre contra una mujer mediando violencia de género”. La víctima fue su esposa Soledad Arrieta (38) y por ello el juez Jorge Odorisio dispuso para él cuatro meses de prisión preventiva. Su defensora oficial, Lilian Bórquez, solicitó una revisión de la medida.

Tras un cuarto intermedio dictado ayer, el tribunal de revisión estuvo integrado hoy por la juezas Gladys Olavarría y Mónica García; por el Ministerio Público Fiscal se hizo presente María Laura Blanco, fiscal general; en tanto que la defensa del imputado fue ejercida por Esteban Mantecón, defensor general. Asimismo se encontraba presente en la audiencia la defensora de menores Andrea Mac Garva, en representación de los hijos de la víctima y el imputado; como también familiares de la víctima acompañados por una profesional del Servicio de Asistencia a la Víctima del Delito.

Las juezas del tribunal revisor, luego de haber deliberado enunciaron los agravios de la defensora de Servera cuestionando la resolución del juez natural, quien habría “analizado indicios que son insuficientes para acreditar la autoría de su defendido en el hecho”. Asimismo la defensora sostuvo que el juez “tomó parcialmente argumentos y modificó puntos introducidos por las partes para dictar su resolución”. Por otra parte la defensora argumentó que no se ha acreditado la relación de violencia en la pareja. Bórquez también cuestionó que el juez analizó la gravedad de la pena pero que “no existen elementos objetivos que acrediten la posibilidad de fuga de Servera ya que tiene su familia en Comodoro y un trabajo fijo en la ciudad”.

Las juezas sostuvieron que “la defensora no cuestiona la lógica del magistrado que dictó la resolución atacada, sino que propone a este tribunal simplemente la mutación de la medida de coerción, situación que se encuentra fuera de competencia del tribunal revisor”.

Las juezas sostuvieron que el juez dio acabada explicación respecto de los elementos probatorios que tuvo en cuenta al momento de dictar la resolución. Advirtiendo que el juez Odorisio tuvo en cuenta respecto de la calificante de femicidio, el sometimiento económico a la que fue expuesta la víctima y declaraciones de familiares. Como también a la violencia previa que vivía la víctima por parte del imputado. También el juez consideró que la víctima concurrió a la Asesoría por la situación de violencia familiar.

Las juezas concluyeron que “habiendo analizado todos los agravios de la defensa en contra de la decisión del juez natural, el tribunal de revisión concluyó que no existe agravio concreto en dicha resolución y que la misma fue fundada, razonable, lógica y coherente”. Por lo cual confirmaron dicha resolución en todos sus términos, manteniendo la prisión preventiva del imputado Servera.

EL CASO

El lunes último, en el horario comprendido aproximadamente entre las 01:30 y las 02:02 hs., María Soledad Arrieta se encontraba en el inmueble ubicado en la parte posterior del predio sito en calle Juan Manuel de Rosas al 3600, del Barrio Abel Amaya de Comodoro Rivadavia. En tales circunstancias, se hizo presente su esposo, Gustavo Alejandro Servera, quien reside en el inmueble ubicado en la parte delantera del predio, ingresó presuntamente por una ventana lateral, y mediante golpes y utilizando un lazo metálico que colocó alrededor del cuello de Arrieta, ejerció presión y la redujo.

El ataque reseñado le produjo a Arrieta excoriaciones lineales en diversas partes del cuerpo, entre ellas en el tórax del lado derecho, y en el cuello, región latero-posterior, dos equimosis en la parte delantera del cuello. Acto seguido, la condujo al dormitorio del inmueble, donde la roció con un líquido inflamable y la prendió fuego, tras lo cual se retiró del lugar, provocando así la muerte de Arrieta por quemadura extensa y de vías aéreas.

El ataque se produjo como conclusión de una relación signada por violencia de género, en la que Arrieta se encontraba en una situación de subordinación y sometimiento hacia Servera, basada en una relación desigual de poder.

El ilícito fue calificado provisoriamente como “homicidio agravado por haber sido cometido contra persona con la que se mantiene relación de pareja y por haber sido cometido a una mujer siendo perpetrado por un hombre mediando violencia de género”, en calidad de autor para Servera.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario


Las Más Leídas del Patagónico