Denuncia que Infantería lo golpeó y le baleó el auto cuando volvía de trabajar

Se replican y van en aumento las denuncias por abuso de autoridad por parte de las fuerzas policiales en Comodoro. El hecho denunciado fue en el barrio Pietrobelli, cuando un trabajador que vende pizzas regresaba a su casa, y fue interceptado por Infantería que sin mediar palabras lo siguió, ingresó al patio de su vivienda, lo golpeó. No conformes con esto, le balearon el automóvil delante de sus pequeños niños y un bebé que se encontraban en la casa. Los efectivos no habrían dejado filmar el procedimiento.

Al caso del vecino del San Cayetano al que la policía le robó 800 pesos y lo baleó en un pie, el pasado domingo, en las últimas horas se conoció un nuevo hecho de episodios que recuerdan épocas de la dictadura, en controles policiales en el marco del cumplimiento de la cuarentena.

En todo este lapso, en la ciudad, hubo casos de personas esposadas por salir de sus casas para comprar alimentos o medicamentos, detenciones que incluyen golpes, robos e inclusive el uso de armas de fuego por parte de las autoridades policiales.

María José Mercado es pareja de Francisco Salazar (35) y decidió ante El Patagónico contar la noche de terror que les tocó vivir junto con sus pequeños tres hijos el pasado viernes- minutos antes de las 20- en su vivienda del barrio Pietrobelli. Ambos se dedican a la elaboración de comidas caseras y subsisten como pueden en estos días de cuarentena.

El viernes, Francisco regresaba, minutos antes de las 20 horas, en su vehículo de trabajar cuando se cruzó con efectivos de Infantería sobre las calles Viamonte y Misiones. “Lo venían siguiendo más de una cuadra, él lo había visto, pero como no le hicieron señas o pusieron balizas, no le tocaron bocina, siguió de largo”, relató.

A media cuadra de llegar a su casa, según María José “le gritaron que parara, pero como no estaba en el control, el no paró y entró a la casa”. En contados segundos llegaron los efectivos y sin mediar palabras ingresaron al patio de la vivienda; “lo sacaron de los pelos, entre ocho de Infantería de adentro del auto, y ya le habían disparado en el vidrio trasero cuando ya venía entrando. Supuestamente ellos tienen autorización de entrar al domicilio”.

Un allegado a la familia quiso registrar con su teléfono celular toda la secuencia, sin embargo uno de los agentes, según denunció “le sacaron y manotearon el celular. Después se lo devolvieron, pero ya había pasado todo” y “no querían que se filme nada de lo que estaban haciendo afuera”.

Toda la escena de violencia que vivió el padre de familia también la vivieron los tres pequeños hijos, entre ellos un bebé de pocos meses. “Lo que le dijeron (Infantería) es por qué no había parado, pero mi esposo estaba en un horario que podía circular. Era antes de las ocho, no era tarde. Eran mucha cantidad de efectivos, con ocho motos, como si fuéramos ladrones”, dijo indignada la mujer.

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