Desafíos y señales en el camino de Ignacio Torres

A menos de una semana de ser puesto en funciones, Ignacio “Nacho” Torres ratifica que sus prioridades estarán en economía, educación y en la consolidación de un bloque de poder en el Congreso nacional que sirva como equilibrio y trampolín para el crecimiento de Chubut.

Las últimas apariciones públicas de Ignacio “Nacho” Torres sirvieron para ratificar cuál es su norte a escasos días de asumir como el noveno gobernador de Chubut desde la restauración democrática de 1983. También será el más joven de ellos.

En la semana que concluye, Torres tuvo voz en distintos ámbitos que aprovechó para delinear cómo será su gobierno, al menos en el primer tramo. Junto al entrerriano Rogelio Frigerio, primero, y al mendocino Alfredo Cornejo, posteriormente, fue vocero de encuentros políticos de Juntos por el Cambio en los que se definió qué rol cumplirá el partido respecto del gobierno de Javier Milei, a cuyo acto de asunción asistirá el chubutense el próximo domingo. De allí que haya adelantado su propia ceremonia para el sábado 9.

Si algo quedó claro de los encuentros políticos mencionados es que la alianza que hoy conforman los 10 gobernadores que fueron electos a lo largo de 2023 y la mayoría de legisladores opositores al kirchnerismo, estarán del mismo lado.

“Los argentinos nos eligieron para ser una oposición responsable”, coincidieron en resaltar la mayoría de mandatarios, diputados y senadores que participaron del cónclave, más allá de que alguno intentó imponer la postura de Mauricio Macri que por esas horas se mostraba más dispuesto que hoy a ser complaciente con la nueva administración nacional.

LA ALIANZA PATAGONICA COMO NECESIDAD

En este contexto –y mientras no se define aún quién será el conductor de este nuevo bloque de poder-, Torres amplía el espacio a otros gobernadores y legisladores de la Patagonia.

Así como hizo a la hora de conformar su gabinete con peronistas desencantados; radicales lejanos a posturas rígidas; pioneros del PRO en la provincia; y profesionales que nunca militaron en alguna fuerza, el nuevo gobernador de Chubut procura que el santacruceño Claudio Vidal; el neuquino Rolando Figueroa y el rionegrino Alberto Weretilneck –junto a los legisladores de su provincia, oficialistas o no- sean gestores de su propio destino, donde la demanda para que Nación recomponga la coparticipación es central para la recuperación económica y el desarrollo regional.

La reparación histórica que exige Chubut por haber aportado aquel medio punto de la coparticipación en 1986 fue caballito de batalla de Torres, quien aprovechó para insistir con ello en estos días cuando se plantó para asegurar el pago de sueldos de diciembre a los empleados públicos y jubilados.

De paso, ratificó su crítica al gobierno que se va por no haber asegurado cómo recuperarán los estados lo que dejaron de percibir por la eliminación de la cuarta categoría de Ganancias y la devolución del IVA en alimentos y otros artículos de necesidad.

Los obstáculos que puso la administración de Mariano Arcioni en la transición demoraron algunos aspectos que deben ser encarados desde el lunes 11 y que no son trámites de ocasión, como podría ser el caso de la nueva Ley de Ministerios.

La deuda pública de Chubut y el plazo de sus vencimientos es otra prioridad específica. La ingeniería fina que montó el ministro de Economía que renunció y nunca se fue, Oscar Antonena, requiere un trabajo de artesano para desarmarla al menor costo posible. Hay mucho en juego.

PREPARADOS PARA EL DESARROLLO INDUSTRIAL

La educación, por ejemplo, es un área que demandará máxima atención, luego de seis años de desidia. De ello habló Torres en su exposición del jueves en la conferencia de la UIA. “Chubut es una provincia eminentemente extractiva y nos cuesta mucho agregar valor; por eso resulta tan importante que podamos formar a nuestros jóvenes de manera intensiva, garantizándoles a las industrias que quieran radicarse en el territorio chubutense una mano de obra verdaderamente calificada. Nuestra prioridad absoluta va a ser recuperar todo el tiempo de clases que se perdió porque sabemos bien que sin una generación educada no hay futuro para la industria, no hay futuro para Chubut y no hay futuro para la Argentina”, expresó en la ocasión.

En este panorama no puede quedar de lado la inevitabilidad de que el ajuste anunciado por Milei repercuta de un modo u otro en la provincia. Es cierto que en esta parte hay recursos como para enfrentar tiempos difíciles, como también lo es el hecho de que la provincia deberá afilar su propio lápiz rojo.

Sin embargo, también se deben contemplar situaciones no deseadas. Tal vez algo de eso se habló en la reunión que Torres y su ministro designado en Seguridad y Justicia, Héctor Iturrioz, tuvieron con Patricia Bullrich cuando –si bien estaba el rumor- la excandidata a presidenta aún no había sido confirmada en el mismo puesto que ocupó entre 2015 y 2019, cuando ocurrieron episodios trágicos como los de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel.

Fuente:

Notas Relacionadas

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico