La escribana Adriana Mónica Nechevenko declaró como testigo este miércoles ante el fiscal federal Gerardo Pollicita y reveló que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, compró su departamento del barrio porteño de Caballito con un adelanto de 30.000 dólares y otros 200.000 financiados en 12 cuotas sin interés.
Ese es el acuerdo al que llegaron con las jubiladas Claudia Sbabo y Beatriz Viegas, quienes están citadas a prestar declaración testimonial el jueves.
Infobae pudo saber de fuentes judiciales que la escribana afirmó no tener detalles del origen de los fondos con los que Adorni hizo la compra.
Además, el fiscal Pollicita le pidió acceder a conversaciones de su celular que pudieran ser de interés para la causa. La escribana dijo que no lo tenía.
Nechevenko declaró como testigo en Comodoro Py durante dos horas y, al salir, en un intercambio con los medios, evitó referirse al origen del dinero de una de esas operaciones.
“Eso pregúntenle a él”, dijo, en referencia al origen de los fondos con los que el jefe de Gabinete adquirió una de las propiedades.
Fue tras su declaración de más de dos horas ante el fiscal Gerardo Pollicita en la causa que investiga a Adorni por presunto enriquecimiento ilícito.
“No hubo un préstamo”, sostuvo, en alusión a la compra que hizo Adorni del departamento en el barrio de Caballito, sobre la calle Miró, donde el funcionario vive junto a su familia, según aclaró en conferencia de prensa.
Esa operación quedó en la mira por haber sido financiada de alguna manera por dos jubiladas, Claudia Sbabo y Beatriz Viegas. Viegas sumó interrogantes cuando en una breve conversación con La Nación sostuvo que no conocía al jefe de Gabinete.
“Préstamo de dinero, así en efectivo, no hubo”, dijo hoy la escribana respecto a esa operación, en una de las pocas definiciones que dejó en su diálogo con la prensa.
En el marco de ese ida y vuelta, precisó que la operación del departamento de Caballito fue una “compraventa con una hipoteca de saldo de precio”, aunque no ahondó en mayores detalles. “No prestaron dinero”, insistió sobre las jubiladas, en varias oportunidades.
La mujer dijo que conocía desde hacía “un montón” a la familia Adorni, pero no aclaró nada respecto al origen del dinero empleado para ninguna de las compras, ni se explayó sobre sus ingresos a la Casa Rosada, pese a ser consultada al respecto.
Los investigadores la convocaron para que aportara información no solo del departamento de Caballito sino también de la casa a nombre de la mujer del funcionario, Betina Angeletti, en el country Indio Cua Golf Club de Exaltación de la Cruz, comprada en 2024 y en cuya operación también intervino como escribana.
Además, ella actuó en la hipoteca que Adorni y su mujer constituyeron sobre su departamento de la calle Asamblea, en Parque Chacabuco, por un total de 100.000 dólares.
Ayer, en la causa, declaró como testigo el primer propietario del departamento de Caballito, el exjugador de fútbol Hugo Morales, quien ratificó que vendió la unidad a las dos jubiladas que luego se la venderían a Adorni, con Nechevenko a cargo de la escrituración.
Esa operación, sobre la que hoy fue consultada la escribana, tuvo dos particularidades: se cerró formalmente en 230.000 dólares −es decir, poco más de 1000 dólares el metro cuadrado−; y las vendedoras, las jubiladas Sbabo y Viegas, llamadas también a prestar declaración, fueron también acreedoras de Adorni al otorgarle, en la misma operación, un préstamo de 200.000 dólares.
Morales declaró durante más de dos horas de manera virtual. Sostuvo que durante la operación las jubiladas estuvieron acompañadas por dos “chicos”, de quienes no pudo aportar precisiones. Fuentes judiciales señalaron que esa es una de las pistas a seguir.
Morales dijo en Tribunales que la operación se hizo muy rápido a través de la inmobiliaria de la mujer de un amigo, también exjugador. El excampeón del mundo con la Selección juvenil en 1995, aportó los datos de esa inmobiliaria y unos chats que cruzó con las personas involucradas.
Para el lunes próximo fueron citadas Graciela Isabel Molina de Cancio y Victoria María José Cancio, que figuran como que le facilitaron 85.000 dólares y 15.000 dólares, respectivamente, a Adorni y su esposa, con una garantía hipotecaria sobre otro inmueble que el matrimonio ya tenía en la calle Asamblea. Esta hipoteca fue formalizada el 15 de noviembre de 2025, el mismo día que la mujer de Adorni compró la casa del country Indio Cua, en Exaltación de la Cruz.