Un diputado no advirtió que tenía el micrófono abierto y tuvo un exabrupto sobre las mujeres

El episodio ocurrió al comienzo de un plenario de comisiones de Diputados, donde se buscaba obtener dictamen para tratar la ley de Glaciares en el recinto.

El comentario de un legislador sobre las mujeres durante un plenario de comisiones en la Cámara de Diputados fue motivo de debate en redes sociales este martes por la tarde.

Nicolás Mayoraz, diputado nacional por La Libertad Avanza (LLA) y presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, emitió una particular frase sin percatarse de que tenía el micrófono prendido. En el encuentro se busca obtener dictamen para tratar la ley de glaciares, iniciativa que ya cuenta con media sanción por parte del Senado.

En ese intercambio, Mayoraz le dijo a Peluc: “Vamos a aceptar a las autoridades”. Y, a continuación, agrega: “Hacemos una excepción. Las mujeres son mi debilidad. Vienen dos chicas y me lo piden”.

Sentado junto a José Peluc, titular de la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano, Mayoraz conversaba con Pamela Verasay, vocal del cuerpo, quien le solicitó ratificar las autoridades de la comisión.

Tras ese momento, Peluc toma la palabra y ordena la dinámica del plenario: “Vamos a ordenarnos. Tenemos expositores a los que escucharemos. Al final, los diputados podrán hacer las preguntas correspondientes. Después elegiremos a dos autoridades que tenemos vacantes para comisiones. Pongámonos de acuerdo y tratemos de respetar el orden”.

Una de las primeras figuras de la oposición en reaccionar al hecho fue Florencia Carignano, diputada por Santa Fe y exdirectora nacional de Migraciones. “Hoy en el inicio de comisión conjunta el presidente tuvo un exabrupto a micrófono abierto diciendo ‘mi debilidad son las mujeres’. Es repugnante y desagradable que una autoridad diga esto tan abiertamente”, escribió en la red social X.

Compartió además una filmación desde dentro del plenario, donde se puede ver a Sabrina Selva (UxP) y María Cristina Brítez (UxP) mientras le reclaman a Mayoraz por su exabrupto: “Este señor dijo que su debilidad eran las mujeres. Tiene que pedir disculpas. Lo dijo usted por micrófono. Lo escuchó todo el país. Es una autoridad de una comisión. No puede estar diciendo esas cosas“.

UN CONTROVERTIDO ANTECEDENTE

No es la primera vez que se produce un episodio de iguales características en el ámbito del Congreso. En diciembre pasado, varios comentarios fuera de lugar se escucharon durante la sesión preparatoria en la Cámara baja donde 127 legisladores asumieron sus bancas. Los episodios se produjeron instantes después de que los representantes de las distintas provincias fueran convocados para jurar.

Mientras el secretario parlamentario, Adrián Pagan, invitaba a Guillermo César Agüero, Sergio Dolce y Rosario Goitía (Chaco) a acercarse al estrado para prestar juramento, un micrófono abierto captó la voz de Gerardo Cipolini pronunciando un comentario inapropiado sobre una de las legisladoras mencionadas.

Luego de que Pagan anunciara los nombres, se escuchó decir al diputado del bloque de la Unión Cívica Radical, quien preside la sesión en la Cámara baja: “Rosario Goitía… che, ¡qué buena que está…!”.

El acto continuó sin interrupciones. Cipolini tomó la fórmula de rigor y preguntó a los tres chaqueños si juraban “por Dios, la Patria y estos santos evangelios desempeñar fielmente el cargo de diputado y obrar de conformidad con la Constitución Nacional”. Los tres respondieron “sí, juro”, y la ceremonia siguió su curso.

No fue la única expresión de este estilo. 15 minutos más tarde, repitió el mismo comentario. Esta vez dirigido a la diputada electa por la provincia de Formosa, María Graciela de la Rosa. Finalmente, mientras juraba otra legisladora -Mónica Becerra- Cipolini lanzó un “¡Che, qué linda!“, con el micrófono abierto.

Luego de que los fragmentos se viralizaran en redes sociales, la diputada Cecilia Moreau interpeló a su par radical cuando hacía uso de la palabra en el Congreso: “Lamentablemente, la noticia que está trascendiendo en los medios de comunicación, más allá de los improperios que se pueden haber dicho de un lado o del otro, tiene que ver con que el presidente provisional Cipolini dijo ‘qué buena que está’ sobre tres diputadas”.

“Algunas se ríen. A otras no les importan. Pero la verdad es que las mujeres somos mucho más que un buen culo, un cuerpo. Somos cabeza, corazón, idea, coraje y perseverancia por nuestro accionar dentro de la Cámara. Le pido con toda humildad que ofrezca las disculpas correspondientes”, sentenció.

Lejos de asumir la responsabilidad, Cipolini aseveró: “La tecnología ha avanzado a límites casi inconcebibles. De tal manera que uno sale diciendo cosas que no ha dicho. No voy a pedir perdón de algo que no he dicho. De ninguna manera iba a expresarme en ese sentido. No acepto esa imputación que hacen los medios y que los diputados recibieron. Soy un hombre grande, tengo hijas y nietas. Lo repudio totalmente”.

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