Detienen a un sospechoso por el crimen de Uribe

En el marco de las pesquisas por el homicidio de Roberto “Chungo” Uribe, los investigadores lograron identificar al grupo que el jueves lo ultimó de dos disparos en las 1.311 Viviendas. Tras doce horas de espera, se efectuaron cuatro allanamientos que concluyeron con la detención de Cristian Cardozo. Anoche, buscaban a sus presuntos cómplices.
Autoridades policiales consultadas por Diario Patagónico aseguraron que siete horas después de ocurrido el séptimo homicidio de este año en Comodoro Rivadavia, el mismo ya “estaba esclarecido policialmente”, aunque todavía resta detener a tres de los sospechosos.
El trabajo de campo junto a algunos testimonios fueron fundamentales para direccionar el caso.
Es que el arduo trabajo de la Brigada de Investigaciones dirigido por los funcionarios fiscales María Inés Bartels y Cristian Olazabal permitió identificar en la misma noche del jueves al presunto grupo agresor perteneciente al barrio Moure.
Las pesquisas establecieron que la víctima, de 23 años -junto a cuyo cadáver se halló una pistola 9 milímetros-, se enfrentó a tiros con el bando rival y estaba acompañado por otros dos individuos. Según una de las hipótesis, a Uribe “se le trabó el arma y se le terminó la defensa” cuando se encontraba en la cima del cerro donde fue abordado por sus atacantes. 
El “Chungo” recibió dos certeros disparos, uno en la cabeza y otro en el pecho que lo dejaron malherido en el final de las calles La Plata y Cabo Valdés de las 1.311 Viviendas. A los pocos minutos falleció entre la greda y los matorrales.
Los testimonios recolectados por la Brigada permitieron identificar a los autores del asesinato, y se preveía arrancar con las cuatro requisas domiciliarias a la 1 de ayer, confiaron fuentes oficiales. Sin embargo, los allanamientos fueron autorizados por la Justicia en horas del mediodía.
Al respecto, el jefe de la Unidad Regional José de la Cruz Castillo señaló en Radio del Mar que “se fue dilatando la situación, uno debe entender los motivos. Obviamente nosotros tuvimos que aunar esfuerzos con personal policial para que en los lugares señalados no salga nadie. Es un tiempo valioso pero debemos ser respetuosos con los tiempos de la justicia”.

UN ARMA POLICIAL
Por otro lado, el jefe policial confirmó que el arma que tenía la víctima en sus manos está vinculada al suicidio de un policía ocurrido en el año 2004. En su momento, la pistola estuvo en depósito judicial.
“Es información que está dentro de la causa, es un  arma de la policía que se secuestró, pero hay que ser cautelosos porque podría haber sido redistribuida a empleados policiales, yo no manejo esa información”, aclaró. 

UN DETENIDO  
Poco antes de las 14 y con el visto bueno del juez penal José Rago, la policía comenzó las requisas en las viviendas de los sospechosos implicados en el homicidio, identificados por fuentes oficiales con los apellidos Cardozo, Alvarado, Sáez y Vargas. Tres diligencias fueron en el barrio Moure y la restante en el Ceferino Namuncurá.
Uno de los allanamientos se desarrolló en la calle Marinero López 2.928, donde se detuvo a Cardozo y se incautaron prendas de vestir relacionadas a la causa y municiones calibre 9 milímetros. Hay que recordar que Uribe recibió dos disparos de una pistola de ese mismo calibre.
Los restantes allanamientos se efectuaron sobre las calles Marinero López 2.825, donde reside Sáez; Florencio Sánchez 2.912 donde vive Alvarado; y Jaime de Nevares 1510 que habita Vargas.
En ninguno de esos inmuebles se halló el arma homicida.
Al cierre de esta edición se esperaba realizar otras diligencias en torno a la detención de los restantes sospechosos.

Fuente:

Notas Relacionadas

Las Más Leídas del Patagónico