Ayer en conferencia de prensa, el director del Hospital Regional Gustavo Guerrero puso nuevamente al descubierto la realidad por la que atraviesa el área de Pediatría, ya que se encuentra colapsado porque brinda asistencia a pacientes que cuentan con obra social y son derivados de clínicas privadas.
Vamos a sentarnos a discutir a fondo este tema porque acá hay algunos que hacen muy buenos negocios a costillas de que la gente no tenga una buena atención de salud
El intendente de la ciudad se hizo eco de esta situación y repudió el tratamiento de las prepagas y las clínicas privadas, que a su entender contribuyen a que el sistema de salud público no de abasto. "Obviamente no es una semana para discutir este tema porque hoy podría parecer como que es un tema político", dijo aunque adelantó que "seguramente después del domingo –momento en que se celebren las PASO- vamos a sentarnos a discutir a fondo este tema porque acá hay algunos que hacen muy buenos negocios a costillas de que la gente no tenga una buena atención de salud".
PREPAGAS EN LA MIRA
Por otra parte disparó en contra de las obras sociales prepagas y recordó en diálogo con Canal 9 que "venían y nos chupaban los médicos que teníamos en la salud pública y se los llevaban pagándoles casi el doble. El dinero de ellas, excepto Osde, proviene de la gran cantidad de afiliados que tienen que pagar muchísimo dinero para estar afiliado y que por ejemplo un empleado administrativo no puede afrontar".
Las obras sociales están en deuda con esta ciudad
"Las obras sociales están en deuda con esta ciudad, porque se llevan muchísima plata. Esa es la discusión pendiente y ojalá que antes de que termina la gestión podamos dar un marco regulatorio a esto porque hay muchísimos profesionales que pertenecen a nuestro movimiento y que tienen una idea clara de qué hacer con la salud", indicó.
"Nos faltan las decisiones políticas, asique nosotros vamos a volver a convocar a todas las obras sociales privadas para que se comprometan y sino que la gente sepa quiénes son los que vienen a cobrar una cuota y después les dan turno a los que tienen una buena obra social y a los que no, los atienden dentro de un mes o dos", puntualizó.