La audiencia de control de detención y apertura de la investigación contra Ramón de Jesús Miranda, quien está acusado de haber prendido fuego la casa donde vivía su expareja, con la intención de matar al hijo que tienen en común, se concretó ayer en la sede de los tribunales penales del barrio Roca. Miranda, tenía pedido de captura y fue detenido semanas atrás en la localidad de Capitán Sarmiento, en provincia de Buenos Aires.
Luego de la presentación de las partes, la funcionaria fiscal Patricia Rivas expuso que el delito que se investiga se produjo el 23 de abril a las 23:20, cuando Miranda se encontraba en la vivienda de su expareja, ubicada sobre la avenida Juan José Paso de Próspero Palazzo. El hombre quedó al cuidado de su hijo de 3 años, mientras la madre del niño visitaba a una amiga en el mismo barrio.
Según detalló la acusadora pública, el imputado le envió un mensaje telefónico a su ex diciéndole: “te voy a pegar donde más te duele”. Sobre la base de ese escrito, Miranda habría provocado “de manera intencional el incendio de la vivienda con claras intenciones de dar muerte a su hijo, provocando dos focos ígneos”, señaló Rivas.
La funcionaria fiscal detalló que el imputado utilizó combustible e intentó “terminar con su propia vida, causando un peligro común por el medio empleado”. Explicó además que ante el tenor del mensaje de texto la madre del niño regresó al domicilio, pero ya se había iniciado el fuego, y que en medio de la desesperación pateó la puerta quemándose un pie. Fueron los vecinos quienes la ayudaron y rescataron al chico y al imputado del interior de la casa.
La acusadora pública confirmó que el niño sufrió intoxicación por inhalación de monóxido de carbono y exposición al humo del incendio. También sufrió un hematoma en el cuello e hipotensión, lesiones que pusieron en riesgo su vida.
A PRISION
Rivas calificó el delito como homicidio agravado por el vínculo y por el medio idóneo para crear un peligro común, en grado de tentativa. Y requirió la prisión preventiva de Miranda por el plazo de tres meses sobre la base dea la existencia de los peligros de fuga y entorpecimiento de la investigación.
La funcionaria fiscal enumeró que existen elementos de convicción suficientes para tenerlo como probable autor del ilícito, que no tiene domicilio estable en esta ciudad y destacó la gravedad del delito que puso en peligro la vida de su hijo.
La defensora pública Lilián Bórquez no cuestionó la legalidad de la detención porque fue ordenada por un juez penal competente. Pero aseguró que Miranda en ningún momento evadió el proceso ya que informó que se mudaba a la provincia de Buenos Aires.
No obstante, cuestionó el peligro de fuga en virtud de que “no está debidamente fundado”, y se opuso al pedido de prisión preventiva, solicitando la libertad de Miranda.
La jueza Raquel Tassello finalmente declaró legal la detención, le imputó el delito propuesto por la Fiscalía y estableció un plazo de seis meses de investigación. Además, dictó la prisión preventiva del sospechoso, pero por el término de dos meses.