En sus 8.200 hectáreas cuenta con un centro de visitantes, intendencia, camping, proveeduría, baños, restaurante y servicios de excursiones. El objetivo fundacional, según cuentan sus propios guardaparques, es la conservación de la microrregión Tierra de Palmares que cobija a la zona.
Hay varios miradores desde los cuales se puede ver el río Uruguay y los arroyos. Hacia el sur hay ruinas que datan del tiempo de los jesuitas y hornos de cal que se utilizaron hasta mediados del siglo XX. El Parque cuenta con senderos para vehículos y otros peatonales, que permiten acercarse a una zona de playas y a sectores más frondosos.