El “Yellow Submarine”, un proyecto que cambiará la forma de ver las ballenas

El empresario Tinio Resnik, propietario de Southern Spirit S.A., lleva adelante este ambicioso y millonario proyecto que desde la próxima temporada se utilizará para realizar avistajes de ballena en Península Valdés. Según contó a Viajes y Turismo “va a ser algo revolucionario. La idea original era importarlo, esto nunca se hizo en Argentina, pero después decidimos hacerlo acá”, explicó el empresario.
El avistaje de ballenas en Península Valdés es considerado uno de los espectáculos naturales más hermosos que puede ver el mundo. Cada año, a las costas del Golfo Nuevo, y a la península llegan miles de turistas de diversos países y continentes para poder vivir desde junio a diciembre esta aventura.
Quien ha realizado esta excursión puede atestiguar su majestuosidad por el imponente cetáceo en un paisaje de ensueño donde la tranquilidad está garantizada. Los avistajes se realizan en grandes embarcaciones que transportan hasta 70 pasajeros. Sin embargo, ahora la excursión también se podrá vivir bajo el agua.
Tinio Resnik (44) es el empresario que encabeza y promociona el proyecto que hará esto realidad. Será a través del “Yellow Submarine”, un barco semi sumergible que el sábado tendrá su botadura de prueba en el puerto de Mar Plata. El mismo dispone de cabinas bajo el agua y sobre ella, permitiendo ver la superficie del mar y conocer de otra forma más cercana a las ballenas.
“Creemos que va a ser algo revolucionario. Se está botando la semana que viene, solo faltan detalles. Es una escala técnica más de la obra, la autoriza Prefectura, se bota y se hace una serie de inspecciones, cosas que ya están calculadas pero ellos tienen que comprobarlas”, contó Resnik a Viajes y Turismo desde Mar del Plata, donde se encuentra inspeccionando la finalización de la obra del semi-sumergible.
La construcción del “Yellow Submarine”, se inició en enero de este año inspirado en las naves que se utilizan para observaciones submarinas en la Barrera de Arrecifes de Australia, en el Caribe y en el Mar Rojo. La dirección de la obra está a cargo de Angel Silverio Coronel, en el Astillero Federico Contessi de Mar del Plata.
Para llevar adelante la inversión del primer semi sumergible Industria Argentina se conformó la sociedad Yellow Submarine S.A, propiedad de Resnik y su amiga e inversora Julitte Decré (32). De esta forma, se estableció un contrato de charteo con Southern Spirit, que operará y comercializará los servicios del buque, con el impulso de la Secretaría de Turismo y Areas Protegidas del Chubut que apoya el proyecto.

EL PRIMER SEMI SUMERGIBLE ARGENTINO
Según contó el impulsor de esta revolucionaria excursión. La idea surgió en 2008 cuando se presentó para la licitación del servicio de avistaje de ballenas en Península Valdés. En principio estaba previsto que el barco fuese construido durante 2014, sin embargo, con su socia decidieron apurar al calendario y comenzar a construir la embarcación.
“De chico crecí acá en la zona y vi ballenas debajo del agua, es espectacular, buceaba con ballenas pero ahora está prohibido y me imaginaba hacer algo similar para poder mostrarle a la gente”, contó sobre cómo nació la idea del proyecto.
“Ese tipo de excursión es para un tipo de gente, pero esto lo puede hacer cualquier, y cambia muchísimo hacer un avistaje de arriba de una lancha, porque vos la ves cuando sale y la parte de la cola, y acá vez al animal completo es otra cosa, es una experiencia única”, aseguró.
El buque fue construido en acero naval, granallado y pintado, totalmente soldado, y tendrá capacidad para 35 o 40 pasajeros, quienes podrán transitar libremente por él, tanto en el habitáculo sumergido o en la cubierta exterior.
Su estética a flote recrea la imagen de un submarino tradicional; en el piso inferior, el cual está bajo el agua, el buque posee un habitáculo con ventanas que permiten observar  el fondo del mar y todo lo que allí sucede. Las mismas están ubicadas en forma vertical para observar los laterales de la embarcación, donde generalmente se ubican las ballenas durante los avistajes, y cada pasajero contará con una ventana propia para que sea más cómoda la aventura.
La propulsión de la embarcación se realizará a través de dos motores fuera de borda de 50 HP cada uno, aproximadamente. Los mismos serán comandados desde la timonera, tanto lo que respecta a velocidad como a la maniobra.
En la embarcación están previstas todas las condiciones de seguridad, por esta razón contará con un equipo electrógeno conectado a los servicios de achique, incendio y ventilaciones, y también con una electrobomba sumergible y balsas auto inflables.
La construcción total demandó una inversión de 700 mil dólares realizada con recursos propios de la sociedad, algo que enorgullece a los empresarios. “Me pone muy contento lo que está pasando con la empresa, desde 2000 que empecé con mi empresa propia fue bastante duro. Al principio costo y ahora está funcionando muy bien y es líder en avistajes”, confesó.
“Estamos contentos. Me siento orgulloso porque la idea original era importarlo, esto nunca se hizo en Argentina, pero después nos pusimos a pensar y decidimos hacerlo acá y me llena de orgullo que sea Argentina”, afirmó.
Está previsto que a fines de este mes el barco llegue a las costas de Chubut. Sin embargo recién comenzará a operar la próxima temporada. Durante este verano quizás sólo realice algunas pruebas de navegación, mientras que a partir de junio de 2014 comenzará a navegar por las costas de la península, en un recorrido de tres horas que promete cambiar la forma en que se visualiza a las ballenas.

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