La Feria de Innovación Educativa se celebró en Tecnólopis de Buenos Aires el último fin de semana, reuniendo más de 1.000 trabajos de instituciones de todo el país. Chubut tuvo un papel destacado en el encuentro al conseguir tres medallas de oro, ocho de plata y una distinción de la Embajada de Estados Unidos.Uno de los proyectos que logró la máxima distinción fue Kutral Wenüy (fuego amigo) que fue presentado por la Escuela 128, una Unidad Educativa Multinivel (UEM) de Blancuntre, aldea que cuenta con alrededor de 90 habitantes.
La iniciativa fue elaborada por 27 estudiantes de todos los niveles del establecimiento que conforman su matrícula.“Somos una comunidad muy reducida y todos en la escuela nos consustanciamos con este proyecto.
Los más chicos, de Nivel Inicial, colaboraron picando el papel o preparando la mezcla y los más grandes se ocuparon, por ejemplo, de la prensadora. Todos tuvieron algo que ver”, sostuvo Aydeé Delgado, docente que viajó dejó Jujuy para instalarse en Blancuntre.Otro de los docentes que viajó para representar a la comunidad educativa fue Enzo Payalef de tercer año, quien fue la primera vez que estuvo en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
“El proyecto surgió a partir de una problemática que tenemos en la aldea: hay un exceso de papel que recibimos de donaciones de entidades de las grandes ciudades; entonces como además la leña es cara y muy necesaria para calefaccionar los hogares, nos propusimos hacer ladrillos de papel, cuya duración en el fuego alcanza una hora y media”, explicó Delgado.
“Fuego amigo” es uno de los numerosos proyectos surgidos en las escuelas del Chubut que tienen como objetivo mejorar la calidad de vida de la población. Son iniciativas socio comunitarias que adquieren un inigualable valor porque fueron gestadas desde el aula.
Es por eso que Delgado destacó que aspiran a que el proyecto sea visto por la comunidad como un microemprendimiento y que le den continuidad. Contamos con todas las herramientas para hacerlo, como prensas, que fueron perfeccionándose a medida que se probaba cuál era el mejor material para armar los ladrillos”.