El fallecimiento del niño de tres años que permanecía internado en la unidad de terapia intensiva del Hospital Regional fue confirmado este miércoles, luego de varios días en estado crítico a raíz de las graves lesiones sufridas durante un incendio.
El ingreso del menor se había producido en la madrugada del sábado, tras el siniestro ocurrido en una vivienda particular del barrio Standart Norte. Desde ese momento, el cuadro fue considerado de extrema gravedad: presentaba quemaduras que comprometían más de la mitad de su superficie corporal, con afectación de la vía aérea, lo que obligó a mantenerlo con asistencia respiratoria mecánica de manera permanente.
El deceso se produjo alrededor de las 21 horas de este martes, según confirmó el comisario Cristian Mulero a Crónica. Tras la notificación correspondiente, intervino el Ministerio Público Fiscal, que dispuso el traslado del cuerpo a la morgue policial para la realización de la autopsia.
En paralelo, la División Policial de Investigaciones y personal de Criminalística avanzan con las pericias para determinar el origen del fuego. En ese marco, se realizó una inspección ocular en la vivienda junto a especialistas en incendios.
De acuerdo a los primeros indicios, el foco ígneo se habría iniciado en un dormitorio. “La hipótesis que se maneja es que un caloventor habría quedado muy cerca de la cama. Esto habría provocado que el colchón tomara temperatura y, a partir de allí, se iniciara el foco ígneo”, detalló Mulero.
La causa continúa en etapa investigativa, con intervención del Ministerio Público Fiscal y la División de Investigaciones, que buscan establecer con precisión cómo se produjo el hecho y si existieron responsabilidades.
En ese contexto, el jefe policial remarcó la necesidad de reforzar las medidas de prevención durante los meses de bajas temperaturas, cuando aumentan los incendios domésticos y los casos de intoxicación por monóxido de carbono. Entre las recomendaciones, insistió en realizar el mantenimiento de los artefactos de calefacción con personal capacitado y evitar el uso de hornos, hornallas o braseros para calefaccionar ambientes.