Cintia Díaz Orellana había salido a bailar con su pareja. Horas más tarde fue encontrada gravemente herida en la vía pública, con un hundimiento de cráneo, fracturas en el rostro y otros traumatismos de extrema gravedad. Alcanzó a ser trasladada primero a un hospital de Metán y luego a la ciudad de Salta, pero no sobrevivió. Murió este domingo a las 9.15 después de haber permanecido internada en estado crítico.
Por el caso fue detenido Gastón Ramírez, de 26 años, pareja de la joven. Según informó el Ministerio Público Fiscal de Salta, el hombre habría discutido con Díaz Orellana tras salir de un local bailable y luego la habría atacado con golpes de puño y un elemento contundente en la cabeza. Después, siempre de acuerdo con la investigación, se habría retirado y la habría dejado herida en la calle.
El caso provocó conmoción en San José de Metán, 140 kilómetros al sur de la capital provincial, donde ocurrió el ataque, y se abrió una investigación para determinar con precisión cómo fueron las últimas horas de la joven y las circunstancias en las que sufrió las lesiones que finalmente le provocaron la muerte.
Todo comenzó durante la noche del viernes. Díaz Orellana y Ramírez habían concurrido juntos a un local bailable. Según las primeras actuaciones incorporadas al expediente, después de una discusión se produjo el ataque.
Horas más tarde, cerca de las 4 del sábado, Ramírez se presentó en una dependencia policial y relató lo sucedido. A partir de la información aportada por el propio sospechoso, los efectivos se dirigieron al lugar indicado y encontraron a la joven gravemente herida.
Según reconstruye el diario El Tribuno, la víctima fue trasladada de urgencia al hospital Del Carmen, de Metán. El cuadro era crítico: presentaba hundimiento de cráneo, fracturas en la nariz y la mandíbula, lesiones en el rostro y otros traumatismos.
Por la gravedad de las heridas, los médicos decidieron derivarla al hospital San Bernardo, en la ciudad de Salta. En un primer momento se evaluó la posibilidad de realizar el traslado mediante un helicóptero sanitario. Sin embargo, las condiciones climáticas impidieron que la aeronave pudiera aterrizar.
Finalmente, después de que los profesionales lograran estabilizarla, Díaz Orellana fue trasladada por vía terrestre. Recibió atención especializada, pero las lesiones eran demasiado graves. Este domingo, a las 9.15, los médicos confirmaron su muerte.
Mientras la Justicia avanza con los peritajes, familiares, amigos y vecinos despidieron a Cintia en redes sociales y reclamaron que su muerte sea esclarecida.
Uno de los mensajes que comenzó a circular fue publicado en Facebook por la cuenta Siete Arcángeles, en donde se pedía que el nombre de la joven no se convirtiera en “uno más” dentro de las estadísticas de violencia contra las mujeres. La publicación también recordó que la víctima tenía un hijo y reclamó justicia por su muerte.