"Hace cuatro meses no veo a mi hija", justificó el preso que quiso matar a la fiscal

Hugo Arredondo, de 37 años, manifestó que la agresión "era la única manera de llamar la atención". Según medios locales, la madre de la menor no la lleva hasta el penal por causas personales.

Un preso intentó apuñalar a la fiscal Claudia Ríos y luego darse a la fuga durante un juicio que se estaba llevando a cabo este miércoles en la provincia de Mendoza. El agresor, identificado como Hugo Arredondo, de 37 años, explicó los motivos que lo llevaron a cometer el ataque, alegando que se debió a que "hace cuatro meses que no me dejan ver a mi hija".

El hecho tuvo lugar en la primera audiencia del juicio que comenzó este miércoles contra Arredondo y dos presos más, acusados de intentar asesinar a otro recluso del penal de Almafuerte a mediados de julio de 2019. En la sala estaban presentes el juez Mauro Perassi, la fiscal de Homicidios Claudia Ríos y la defensora oficial Ximena Morales, además de público.

Durante el desarrollo de la primera audiencia, el agresor logró evadir el accionar del personal del Servicio Penitenciario e intentó apuñalar a la fiscal Ríos con un arma blanca. Frente a esta situación se produjo un forcejeo en el lugar y la fiscal resultó ilesa, ante lo que el acusado intentó tomar como rehén a una persona del público con el objetivo de escaparse del lugar. Personal penitenciario junto a la fiscal Ríos lo redujeron utilizando gas pimienta y lograron detenerlo.

Según consignó el medio local El Sol, los testigos indicaron que, momentos después de la agresión, Arredondo manifestó a los gritos: "Lo hice porque no puedo ver a mi hija hace cuatro meses. Era la única manera de llamar la atención". Fuentes judiciales precisaron al diario mendocino que el hombre, que cumple prisión perpetua por homicidio, tiene permitidas las visitas de sus familiares en el penal de Cacheuta. Sin embargo, la madre de la menor no la lleva hasta el penal por causas personales y prefiere evitar todo tipo de contacto con el padre.

Al respecto, el medio local afirmó que una de las razones por las cuales el interno experimenta aislamiento carcelario y familiar es por sus problemas de conducta. En esa línea, las autoridades solicitaron que pase sus días aislado, casi sin contacto con otros presos, a raíz de su comportamiento.

No obstante, algunos de los presentes se mostraron escépticos respecto a las intenciones detrás del episodio. En ese sentido, sostuvieron que existe la posibilidad de que se tratara de un plan organizado para escapar al sentirse acorralado por saber que no volverá a salir de prisión. "Podría haber sido su oportunidad para escapar", detallaron fuentes policiales a El Sol.

A raíz del ataque, siete empleados del Servicio Penitenciario provincial, que fueron los responsables del traslado y las requisas realizadas al detenido, fueron pasados a disponibilidad. En esa línea, los investigadores intentan establecer si el preso tuvo colaboración del personal penitenciario, por lo que los siete fueron llamados a declarar.

Fuente: Perfil

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