La Cámara Penal confirmó una condena por tentativa de homicidio

La Cámara Penal de Comodoro Rivadavia confirmó en todos sus términos la sentencia condenatoria contra Mariano Cárdenas, a quien se le impuso la pena de 5 años y 4 meses como autor de la tentativa de homicidio que tuvo como víctima a Maximiliano Ledesma, el 29 de julio de 2016.

Por unanimidad, el tribunal de la Cámara Penal, integrado por los jueces Daniel Pintos, Guillermo Müller y Martín Montenovo, confirmó en todos sus términos la sentencia condenatoria mediante la cual Mariano Cárdenas fue declarado autor del delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa y se le impuso la pena de 5 años y 4 meses de prisión de cumplimiento efectivo.

Ese tribunal de segunda instancia actuó a requerimiento del defensor Alejandro Fuentes, quien asistió al condenado y cuestionó el fallo condenatorio, el cual calificó como arbitrario.

En la audiencia de impugnación, el defensor solicitó la absolución de Cárdenas y de manera subsidiaria que se modifique la calificación por la de lesiones graves, lo cual conlleva una modificación de la pena, reclamándose la mínima contemplada en el artículo 90 del Código Penal.

Por su parte la fiscal general, Camila Banfi, pidió a los jueces que confirmen la sentencia en todos sus términos tras señalar y rechazó la arbitrariedad manifestada por la otra parte.

Tras escuchar a las partes el tribunal pasó a deliberar y finalmente resolvió confirmar en todos sus términos la sentencia emitida por la jueza Raquel Tassello, otorgándose de esta manera el doble conforme.

EL CASO

Hay que recordar que el hecho que tuvo como víctima a Ledesma ocurrió el 29 de julio del año pasado, aproximadamente a las 21, cuando Cárdenas se presentó en el domicilio ubicado en calle Las de Barranco 2962 y al ser atendido por el damnificado, lo atacó a tiros y le causó lesiones que pusieron en riesgo su vida. Por esa razón fue que la causa se calificó como homicidio agravado por el uso de arma de fuego, en grado de tentativa.

El imputado, tras la acusación pública y a pedido de su defensa, logró morigerar su situación y primero obtuvo una prisión domiciliaria que con el correr de los meses se transformó en salidas laborales, las cuales mantuvo hasta después del juicio oral al que fue sometido, aunque le fueron revocadas a pedido de la Fiscalía por considerar que había violado el beneficio.

En la causa también estuvo imputado otro joven, Diego España, pero este fue sobreseído a instancia de la parte acusadora en virtud de la falta de elementos de prueba que lo incriminen.

En el juicio, en tanto, también declaró la víctima a través de una videoconferencia desde Mendoza, ciudad en la que se encontraba detenido por una resistencia a la autoridad, según confirmaron las fuentes judiciales a las que tiene acceso El Patagónico.

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