A 3.200 metros sobre el nivel del mar (msnm) y en la entrada a la puna de Salta, alberga el sitio arqueológico preincaico más grande del país y con la mayor concentración de pinturas rupestres que lo convierte en un gran atractivo turístico.
Al llegar a la cima del cerro sobre el cual se recuesta el pueblo aparecen restos de la ciudad de los primeros habitantes del lugar, y ya en la cumbre se puede ver que también cubren toda la ladera norte y se extienden hasta el valle de Tastil.
Son unas 12 hectáreas cubiertas de paredes bajas de piedras apiladas sin argamasa pero con gran solidez -que las mantuvo erguidas durante siglos- que se elevan cerca de un metro del suelo y forman recintos de diversos tamaños cuyos pisos están por debajo de ese nivel.
El nombre "Tastil" procede de la unión de las palabras quechuas "taski" (doncella virgen) e "illay" (fulgurar o resplandecer), resultando Taskill o Tastil (doncella resplandeciente).
Casi invisible y protegido por su estratégica ubicación, con núcleos habitacionales, cementerios, recintos diversos y calles sobreelevadas que conducen a espacios en los que tenían lugar las actividades comunales y públicas, como sitios de molienda de granos (quinoa, maíz), corrales de llamas y plazas.
En la plaza principal se encuentra la piedra sagrada (wanka) donde se realizaban las prácticas rituales. Las ruinas que ahora se pueden ver son construcciones de piedra. Los techos eran de cuero y tejidos de lana de oveja y llama. La amplitud de esta primitiva urbe que albergaba unas 3.000 personas entre los años 1000 a 1400 impacta tanto como la quietud de esas alturas, donde el frío viento seco puneño parece quemar tanto como el sol.
La ciudad se encuentra en el Camino del Inca, o Qhapaq Ñam Sistema Vial Andino, ya que su población original fue conquistada y obligada a desplazarse fuera de sus límites y trabajar para el imperio del Cusco.
Este poblado preincaico fue descubierto en 1903 por el arqueólogo sueco Eric Boman; en diciembre de 1997, fue declarado Monumento Histórico Nacional y, el año pasado, la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura declaró Patrimonio Mundial al Camino del Inca, incluido el sitio arqueológico.