Los Jardines de Butchart

Uno de los lugares más visitados de Canadá, considerado Sitio Histórico Nacional del país, es el llamado Jardines de Butchart en la ciudad de Victoria. Los paisajes parecen pintados en acuarelas y la ciudad recuerda el estilo inglés.

Ubicada en la punta más meridional de la Isla de Vancouver, Victoria es una de las ciudades más hermosas de Canadá. Tiene una población de alrededor de 326.000 personas y su fachada muestra su orgullo británico en barrios, parques, y jardines.

Con su clima submediterráneo, Victoria es un destino ideal para disfrutar de un sinnúmero de actividades en cualquier temporada del año, pero es en verano cuando todo su colorido se despierta y los Jardines de Butchart, se convierten en el principal atractivo turístico. El lugar es considerado Sitio Histórico Nacional del país y se compone de cinco zonas principales - el Jardín Hundido, el Jardín de las Rosas, el Jardín Japonés, el Jardín Italiano y el Jardín Mediterráneo- conectadas por parques de césped y senderos perfectamente mantenidos.

Se tratan de bellas zonas trabajadas por más de 50 jardineros anualmente, en donde se pueden apreciar cerca de un millón de plantas que cobran su máximo esplendor de marzo a octubre.

Los Jardines de Butchart reciben un millón de visitantes al año aproximadamente, quienes son cautivados por las más de 700 especies de plantas, entre flores y arbustos, acompañadas de fuentes y esculturas hermosas.

El primer jardín fue iniciado en 1904 por Jennie Butchart, quien comenzó con un pequeño proyecto que incluía unas pocas plantas y algunos rosales. El jardín fue creciendo y con otras plantas y flores de todo el mundo que los amigos de la familia le iban regalando en sus frecuentes visitas.

El año 1906, introdujo un diseño japonés ideado con la ayuda de Isaburo Kishida. Mientras algunos años después, Jennie decidió adornar con flores el gran agujero que quedaba en la piedra creando un nuevo jardín de estilo inglés. Más tarde incluyó también un jardín de estilo italiano donde anteriormente se encontraban las pistas de tenis y también un jardín de rosas, un espacio dedicado a su flor preferida. Con la llegada de la II Guerra Mundial y debido a la falta de mano de obra, los jardines empezaron a decaer, quedando prácticamente abandonados hasta los años 50, cuando Ian Ross Butchart, el nieto de la fundadora, y su esposa se hicieron cargo.

En la actualidad, los jardines siguen siendo propiedad de la familia Butchart y se mantienen abiertos al público durante todo el año. Los mismos abarcan 22 hectáreas y cuentan con una innumerable variedad de especies en donde se destacan las rosas (más de 250 variedades), las begonias, las dalias, y las buganvillas.

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