Los Todoroff, un apellido ligado a la máxima competencia nacional

"Los pingüinos", así se los conoce en el ambiente deportivo de Santa Fe a Iván, Agustina y Mateo Todoroff, hijos de la capital petrolera que se destacan a nivel federal. A la par que suman rodaje en los seleccionados nacionales. La pileta del Complejo Huergo y la costanera local fue el escenario donde se forjaron como deportistas. "El patrimonio deportivo es lo que siempre me preocupé por dejarles", sostiene su papá Sergio.

por Angel Romero

a.romero@elpatagonico.net

Cuando cumplían 9 años, el ritual para Sergio Todoroff siempre era el mismo, llevaba a sus hijos y les enseñaba a nadar en el mar. Emulando las travesías que él mismo hacía junto a otras personas como Mario Sosa, cuando unían los clubes Náutico YPF y Comandante Espora.

Iván (23), Agustina (21) y Mateo (13) continuaron la pasión con el agua en el Complejo Huergo, donde los dos primeros se destacaron en el equipo de natación para luego hacer un salto de calidad y sumarse al waterpolo para jugar Liga Nacional para Provincial de Rosario y Sportsmen. Además de sumar rodaje en los seleccionados nacionales.

El más pequeño juega waterpolo en la ciudad, además de nadar en el equipo de Huergo. Y este 2018 se sumará a la Liga Nacional representando a Provincial de Rosario.

Que un hijo de la familia se destaque en un deporte es algo meritorio. Pero que los tres hijos de la familia Todoroff jueguen en la máxima competencia es algo que a muchos les llama la atención en Rosario.

“Yo fui de los que nadaba en la pileta de Km 5. Y una vez que cerró me dediqué con otros a nadar en el mar, como pasatiempo. En esa época seríamos 5 a 6 (entre ellos Mario Sosa) que nos juntábamos a unir el Náutico YPF con el Espora. Por eso luego llevé a mis hijos y ellos se apasionaron con lo mismo que yo. Y el patrimonio deportivo es lo que siempre me preocupé por dejarles”, recordó Sergio Todoroff a El Patagónico. Iván y Agustina se destacaron en el equipo de natación del Huergo. Y a través de Aldo Formagnana –que se encontraba estudiando en Rosario- se formó el nexo para que clubes de esa ciudad los acepten para jugar Liga Nacional, Iván en Provincial de Rosario y Agustina en Sportsmen.

De la mano del rodaje federal, se sumó para ambos la chance de ser parte del Seleccionado Nacional. Y con ellos llegaron los logros deportivos, que en el caso de Iván cosechó salir subcampeón de clubes sudamericanos en 2017. Y como entrenador de inferiores, ser parte de la dupla que condujo a los chicos de Atlético Provincial de Rosario para que sean campeones argentinos en Sub 18.

Por su lado, Agustina representó a Argentina en waterpolo femenino en los Juegos Olímpicos Universitarios de Taipei (China) sobre mediados de 2017. Además de consagrarse pentacampeona argentina de waterpolo con el Club Sportsmen Unidos de Rosario. Y obtener el premio a la deportista destacada en waterpolo 2017 por la Asociación Rosarina de Entidades Deportivas Amateurs.

Siguiendo el mismo camino, Mateo tuvo un 2017 destacado tanto en el equipo de natación del Complejo Huergo (salió campeón provincial en equipos de natación con Huergo) como en el equipo de waterpolo. Por ello fue convocado para jugar la Liga Nacional en inferiores.

“El más chiquito está jugando hace tiempo al waterpolo y ‘pinta’ bien. Además tiene la ventaja –respecto a sus hermanos- que se inició desde chico en el juego. Porque los dos primeros se sumaron desde la natación y a partir de los 16 años, cuando comenzaron a jugar para Rosario. Ahora Iván y Agustina se encuentran estudiando allá kinesiología. Y Mateo pretende irse cuanto antes”, describió Sergio. En el balance, Sergio se muestra orgulloso por trabajar para que sus hijos puedan tener proyección nacional. Agradece a quienes en su camino apoyaron a sus hijos para que estén en la máxima competencia.

“Yo siempre laburé para que los chicos puedan asistir a los entrenamientos y convocatorias. Por ahí nuestras vacaciones familiares se reducen a una semana en Las Grutas y luego cada uno continúa con sus compromisos. De todas maneras hubo dirigentes deportivos que me apoyaron y lo siguen haciendo como la gente del Huergo, el profesor Galván, Ricardo Fueyo y Othar Macharashvilli. Ellos vieron las ganas de progresar y me apoyaron de diversas formas, ya sea desde el aliento, la disponibilidad de la pileta –que ya es mucho porque es la única que hay- y becas. Hoy Iván y Agustina cuentan con becas de Santa Fe y de Nación. Y no fue fácil, porque el waterpolo sigue siendo muy amateur, pero ellos ‘los pingüinos’ llegaron solos y supieron ganarse su lugar. Creo que eso es el mayor orgullo”, sentenció.

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