Caleta Olivia (agencia)
Se trata del sector denominado 187 Viviendas, ubicado en la parte alta del barrio Rotary 23 y la mayoría de los ocupantes aseguraron que actualizaban constantemente sus legajos en el Instituto Urbano de Desarrollo y Vivienda (IDUV) pero que pasaron muchos años y aún no obtuvieron ninguna respuesta.
La iniciativa fue tomada en gran parte por mujeres que llegaron hasta allí con varios colchones y bolsos, prestan servicios en diferentes cooperativas de trabajo.
Coincidieron en señalar que el escaso salario que perciben mensualmente (6.000 pesos), no les alcanza para poder pagar alquileres, teniendo en cuenta que rondan en los 4.000 ó 5.000 pesos.
Una de ellas, Ivana Araya, quien ocupó una de las viviendas en construcción junto a su esposo, un hijo y otras dos familias, relató a El Patagónico que "nosotros somos nacidos en esta ciudad y desde el año 2009 actualizamos constantemente nuestras carpetas. Ahora vemos que las últimas viviendas que entregaron fueron para gente que vino desde otras provincias y eso no nos parece justo".
La joven invitó a un equipo periodístico de este medio a ingresar a la casa para observar los hechos de vandalismo que se produjeron en el interior, tras permanecer abandonada durante varios años.
"Rompieron el cielorraso de un pasillo para robarse el tanque de agua, rompieron todos los vidrios y se llevaron hasta las puertas", indicó.
Asimismo hizo saber que si finalmente se la adjudican legalmente "nosotros vamos a ocuparnos de realizar las reparaciones necesarias. Queremos pagar las cuotas de esta vivienda como corresponden, no pedimos que nos regalen nada, solamente queremos tener un lugar donde poder vivir".
Además agregó que al momento de la usurpación tuvieron un entredicho con efectivos policiales: "nos corrieron, nos acorralaron y decidimos meternos las tres familias acá para que no nos golpeen".
LISTADO
Otra de las mujeres, de nombre Carolina, que ocupó una casa aledaña junto a un hijo de 9 años coincidió con Araya en los serios destrozos que produjeron los vándalos, aunque en ese caso particular los desconocidos no pudieron llevarse el tanque, ya que no pasaba por la puerta ni por la ventana.
Según lo indicó otro vecino, una persona estaba encargada de realizar una lista con los nombres de quienes se encontraban en cada vivienda para luego presentarla en el IDUV y solicitar la adjudicación definitiva, al mismo tiempo que negó que la decisión tuviera alguna connotación política.
Denise, otra jefa de familia que ingresó a una de las casas junto a su hija de 5 años, dijo que actualmente reside con su madre y que ya habló con sus familiares, quienes comenzarán a ayudarla para poner la casa en óptimas condiciones.
Cabe mencionar que si bien varios patrulleros custodiaban la zona para evitar más usurpaciones, permitían que los allegados de quienes se encontraban allí, en su mayoría con niños, pudieran llevarles agua y alimentos.