La nueva olla popular ya estaba programada mucho antes de que el INDEC diera a conocer ayer las tristes tasas de pobreza (52,9 %) y de indigencia (18,1 %) que se están registrando el todo el país.
En ese contexto la ciudad del Gorosito no está exenta de la crisis social, laboral y económica y, aunque el flagelo del hambre no alcanza los alarmantes niveles que se registran en otras provincias argentinas, aquí las ollas populares no eran una constante en décadas anteriores y generalmente aparecían en fechas patrias cuando, por tradición, se repartiá locro.
“Nuestro gremio no necesitó que se hayan confirmado porcentuales de pobreza e indigencia porque es algo que venimos percibiendo desde hace muchos meses en los barrios y en la calle” expresó el secretario gremial de Camioneros, Ángel Medina en informal diálogo con El Patagónico.
“Es por eso que ya teníamos previsto realizar esta olla popular y además decidimos cambiar el menú ya que con las anteriores ofrecimos locro y guiso de lentejas para miles de familias de manera gratuita y solo les pedimos que traigan sus recipientes e incluso llevamos porciones de comida a quienes residen en barrios alejados de la zona céntrica y no tienen medios de movilidad” comentó.
La logística, como ocurre cada vez que el gremio realiza este tipo de acción comunitaria, comenzó a hora muy temprana para que la cocción de alimentos, coordinada por Juan Gómez, se llevara a cabo de la manera más eficaz, para lo cual se contó con la colaboración de numerosos afiliados.