Persiste el paro de municipales y Caleta está impregnada de basura

La medida de fuerza iniciada el 5 de agosto en reclamo al pago de la totalidad de los salarios de julio se mantiene dado que aún restan cancelar los haberes al personal encuadrado en los módulos 6 y 7, las categorías más altas del escalafón.

Caleta Olivia (agencia)

La prolongada huelga de trabajadores municipales de esta ciudad ingresó a su cuarta semana y tiene alto acatamiento los sectores de Transporte y Recolección de residuos, lo cual agudiza problemas de contaminación ambiental ya que toneladas de basura se acumulan en veredas y calles de todo el ejido urbano.
La medida de fuerza iniciada el 5 de agosto en reclamo al pago de la totalidad de los salarios de julio, trajo aparejada al menos cinco cortes de rutas y el gremio (SOEMCO) la mantiene firme dado que aún restan cancelar los haberes al personal encuadrado en los módulos 6 y 7, las categorías más altas del escalafón.
Ayer hubo una nueva reunión de comisión directiva y cuerpo de delegados en la cual se informó que el Ejecutivo Municipal se comprometió a cancelar mañana lo adeudado al módulo 6 y el jueves al módulo 7 con fondos que espera recibir del Gobierno provincial.

CONTENEDORES DESBORDADOS

Si bien hay sectores operativos y administrativos que continúan desarrollando actividades de manera parcial, el paro se hace sentir de sobremanera en el servicio de recolección de residuos domiciliarios y el plan de emergencia apenas puede contrarrestar las necesidades de la comunidad ya que un camión volcador y algunas pocas camionetas no dan abasto para retirar la basura.
Esto hace que en algunos barrios populosos, como los denominados Rotary 23, Gobernador Gregores y San Cayetano, se observen canastos y contenedores desbordados, en tanto que decenas de perros se encargan de diseminar los residuos por las inmediaciones.
Muchos vecinos procuran mantenerlos en los patios de sus viviendas acumulando en bolsas de nylon y de cartón, a la espera que se reestablezca el servicio.
Otros optan por llevarlos al relleno sanitario o bien pagar 200 pesos a gente particular que se encarga de esta tarea con camionetas o carritos arrastrados por automóviles, habiéndose convertido ello en una nueva manera de ganarse la vida.
Además, el acceso a ese predio municipal ubicado en el extremo sur del ejido urbano se ha tornado dificultoso ya que no queda ningún tipo de control y la gente generalmente arroja los desechos en la entrada.

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