Procesaron y embargaron a un jugador de básquet de Ferro

Se trata Theo Metzger, quien apeló el fallo. Además, le confiscaron $500 mil y se le impuso una orden de restricción de acercamiento a la víctima, que incluye a la madre del acusado.

Tras un pedido del fiscal Leonel Gomez Barbella, la jueza Paula González dictó el procesamiento sin prisión preventiva del jugador de básquet de la Primera División del Club Ferrocarril Oeste, Theo Metzger, por considerarlo supuesto autor del delito de abuso sexual con acceso carnal de una joven de 20 años.

El ataque ocurrió en diciembre de 2020 y la magistrada ordenó embargar los bienes del deportista, que es uruguayo y ha jugado en la selección de básquet de su país, en 500 mil pesos, a la vez que le impuso a él y a su madre una orden de restricción: no pueden acercarse a la víctima a una distancia menor a 500 metros a la redonda donde se encuentre. Tampoco podrán tener ningún contacto telefónico, por correo o vía electrónica de cualquier naturaleza.

El ataque habría ocurrido entre el 4 de diciembre de 2020 por la noche y la madrugada del 5 en el departamento que el club le había alquilado al imputado, ubicado en la calle Emilio Mitre al 200, en el barrio porteño de Caballito.

Según el relato de la denunciante, el jugador “le ofreció una bebida que preparó en la cocina y, al tomarla, comenzó a sentirse mareada, para luego perder el conocimiento”.

Y agregó: “Al día siguiente, cerca de las 9, se despertó completamente desnuda y temblando, con mucha sed. Posteriormente se retiró y, al llegar a su casa, observó que tenía marcas en los muslos y recordó que mantuvo relaciones sexuales no consentidas con Metzger, circunstancia que le contó a una amiga, quien la convenció para que informara a sus padres”. Sus familiares la apoyaron para hacer la denuncia.

“TENGO DOS HERMANAS”

En la indagatoria, el jugador negó todas las acusaciones refiriendo, en primer lugar, que “no podía creer que lo acusaran de abuso sexual, dado que tiene dos hermanas por lo que nunca haría algo en contra de la voluntad de una mujer”.

Acompañado de su abogado Nicolás Corleto dijo que “es una persona de familia con valores, deportista y jugador profesional de la selección uruguaya”. Relató que era la segunda vez que se encontraban, que la chica le gustaba, “que tenían buena relación y que nunca hicieron algo que la joven no quisiera”. Y añadió que la conoció el 22 de noviembre de 2020 en Plaza Serrano, por medio de otro jugador.

El procesado en su indagatoria también contó que quería invitarla a salir o a comer pero que “no pudo coordinar en esa ocasión porque la selección (uruguaya) se tuvo que aislar en un hotel, permaneciendo encerrado una semana”.

Cuando finalizó el aislamiento, narró que volvió al departamento que le daba el club en Emilio Mitre, donde vivía con un amigo. Una vez instalado, acordó con la joven por WhatsApp verse el 4 de diciembre a la noche. Así, declaró que, cuando la chica llegó, su amigo se retiró, que “tomaron ron con Coca Cola” y que fue ella quien “sirvió el segundo vaso”.

Según los dichos de Metzger, luego tuvieron relaciones y fue ella quien le preguntó si tenía preservativos. Agregó que siguieron hablando por WhatsApp los días subsiguientes, aunque no entregó los mensajes porque “los había borrado para no generarle inconvenientes” a la chica.

CON EL AVAL DE LA PSICOLOGA

En la resolución, la jueza Gonzalez mencionó el informe la psicóloga del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia, Silvina Virginia Alberino, quien señaló que los hechos denunciados por la joven “no se encontraban interferidos por ideación delirante, contenidos bizarros o procesos de orden fabulatorio”, a la vez que consideró que “no se advirtieron indicadores de influencias externas que sean ajenas a su propia convicción o voluntad ni condicionamientos en la toma de decisiones”.

Si bien la defensa de Metzger planteó, a través de su perito de parte, que no existía en la joven “estrés postraumático o indicadores compatibles con la victimización sexual”, la jueza destacó “que si la víctima no exterioriza un malestar emocional a raíz de lo padecido, en modo alguno conlleva a predicar la inexistencia del delito”.

La jueza González también valoró las imágenes aportadas de las marcas -tipo hematomas- en los glúteos, y que la víctima haya puesto en conocimiento de lo que ocurrió a sus familiares y amigos antes de realizar la denuncia penal.

Fuente: Infobae

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