Caleta Olivia (agencia)
Vale señalar que esta tarea ya venía cumpliéndose de manera precaria, afectándose a personal de cooperativas para todo el extenso ejido urbano. Ello se debe a que el área de recolección es uno de los más afectados por el paro de actividades que lleva adelante desde hace más de un mes el sindicato que nuclea a los obreros y empleados que integran la planta permanente. Además, los huelguistas, con la anuncia de la dirigencia gremial, mantienen "retenidos" cuatro camiones compactadores.
Por tal motivo, el Departamento Ejecutivo tuvo que implementar nuevamente un plan de emergencia sanitaria utilizando algunos camiones con caja volcadora, otros con rejas y hasta camionetas que pertenecen a otras dependencias, conducidos por personal que no está plegado a la medida de fuerza.
ACUERDAN METODO
En el barrio 17 de Octubre el problema de la recolección se potenció por el incidente ocurrido hace una semana y gran cantidad de residuos urbanos se fueron acumulando en los frentes de viviendas y en las calles.
Esta situación motivó que en la tarde del jueves se realizara una reunión entre dirigentes vecinales de ese sector urbano con el secretario de Servicios y el jefe de la comisaría Seccional Tercera, Emiliano Sgarzzini.
Allí se acordó reanudar el servicio, pero para evitar problemas de seguridad se convino que los recolectores serían jóvenes del mismo barrio que están insertos en planes sociales, quienes solo ganan 5 mil pesos mensuales.
Además, se acordó que no había necesidad de que los trabajadores fueran acompañados por un móvil policial y que la tarea se haría provisoriamente los días martes y viernes entre las 9 y las 11, aproximadamente.
El Patagónico constató ayer el cumplimiento de ese compromiso y siguió por varias cuadras al único camión afectado al operativo, conducido por un empleado de planta y seguido por tres jóvenes de los planes sociales.
En ese sentido, cabe resaltar que los muchachos, a pesar de no tener la indumentaria adecuada y de no disponer de un camión compactador que facilita ese tipo de tarea, la cumplieron eficientemente.
También llamó la atención que el chofer avanzara a los bocinazos, a fin de alertar a los vecinos sobre la reanudación del servicio ya que muchos de ellos tenían las bolsas de residuos en sus patios para evitar que las mismas fueran destruidas por los perros.
También debe destacarse que los operarios retornaban corriendo muchos metros cuando veían que alguna vecina salía a la calle luego de que el camión pasara por su casa.
"Queremos que digan que en este barrio también hay gente que trabaja como nosotros porque necesitamos ganar para vivir y que no todos los chicos tienen problemas de conducta", sostuvo uno de los muchachos con sus ropas transpiradas por la tarea, quien incluso se quitó uno de sus guantes para estrechar su mano.