El Tribunal de Justicia mañana comenzará a revisar si la condena a los policías sentenciados a prisión perpetua por la muerte violenta de Julián Antillanca fue la correcta, ya que apareció un joven en una Comisaría de Trelew denunciando que a "la testigo clave" del caso "le habrían pagado" para mentir e incriminar a quienes están en la cárcel.
Este testigo asegura además que "él vio cuando negociaban con ella una funcionaria de la Fiscalía y un abogado y que escuchó cuando le prometían que le pagarían en cheques y que después le abrirían una caja de ahorro en un banco".
Si esta gravísima denuncia se comprueba, las condenas a los policías que están detenidos en la Alcaidía de Trelew deberían caerse y se armaría un verdadero escándalo que tendría obligatoriamente que terminar con funcionarios judiciales, fiscales y jueces procesados en la Justicia, según publica Diario El Chubut.
La testigo clave del denominado caso Antillanca se llama Jorgelina Domínguez y con su declaración en el último juicio que se hizo por el presunto crimen de Antillanca mandó a la cárcel a los policías Jorge Abraham, Laura Córdoba y Martín Solís, a quienes les atribuyen la muerte del muchacho que apareció tirado en la calle la mañana del 5 de setiembre de 2010 en la zona sur de la ciudad.
En la misma causa está condenado el ex comisario Carlos Sandoval -que era el jefe de los nombrados-, a quien le endilgan haber encubierto el presunto homicidio.
La persona que denunció gravísimas maniobras entorno al fallo condenatorio en el denominado caso Antillanca se llama Víctor González y comentan que se presentó porque -según él-no podía seguir viviendo sabiendo que quienes están en la cárcel son inocentes.