Por tierra, aire o mar, Río de Janeiro es junto con São Paulo la principal puerta de entrada a Brasil. Desde el aeropuerto de Ezeiza se puede volar en forma directa a esta metrópolis que fue capital del Imperio de Brasil desde 1822, cuando la nación declaró su independencia de Portugal, conservando ese honor hasta la inauguración de Brasilia, en 1960.
Hoy es una de las ciudades más importantes, ideal para visitar en cualquier época del año.
“La ciudad maravillosa” tiene temperaturas que superan los 30 grados, y sin duda los tres atractivos más importante son la estatua del Cristo Redentor, ubicada en la cima del cerro del Corcovado; el famoso “Carnaval de Río”, que se desarrolla en el Sambódromo y el estadio Maracaná de fútbol que espera albergar a miles de personas en 2014, cuando se realice una nueva edición de la Copa del Mundo.