Rodríguez Peña: vecinos del sector de quintas se disputan las tierras

Una joven pareja que construye su vivienda en la zona de quintas del barrio Rodríguez Peña denunció ayer que recibió malos tratos de parte de su futuro vecino. El tema de fondo es la propiedad de los terrenos en los que se hicieron quintas de fin de semana hace unos 40 años. Los pioneros murieron y quedaron los familiares que ahora se disputan la propiedad de las tierras.

Ayer, Andrés Ribyer denunció haber sido víctima, junto a su familia, de acciones violentas.
El está construyendo su casa en el sector de quintas del barrio de la zona norte, en un terreno donde vivía su tío. «Cuando murió, mi tío me pidió que le cuide lo que tanto le costó hacer: sembrar frutales y mantener un lugar verde en ese sector», comentó el joven.
Luego comenzó a construir su vivienda. Al lado, otro descendiente de los viejos pobladores, con el mismo argumento, se había instalado en la tierra de su abuelo.
Daniel Rementería es el hombre que se fue a vivir a ese sector, quien con el proyecto de construir un cámping avanzó en la compra de otros terrenos.
«Pero también usurpó otros, como el un hombre de apellido Puig, que ahora está en juicio. A mí me quiso comprar; yo le dije que no porque le prometí a mi tío que se la iba a cuidar, y me dijo: ‘a mí me vendés por las buenas o por las malas’», dijo Ribyer.
Rementería avanzó en la ocupación de su terreno el sábado. «Fuimos y le dijimos que por favor se vayan. Nos habían robado y roto todo, nos sacaron el alambrado, destruyeron todo.
Llegamos y tenían una hormigonera y cosas ahí. Nos dijeron que se iban a las 12 del mediodía, pero no se fueron. Después llegaron y nos amenazaron con un perro y un caño», afirmó la mujer de Ribyer. El matrimonio afirma que han hecho denuncias, «pero nadie hace nada».

BUSCAR UNA SOLUCION
Desde la vecinal, Luis Flores explicó que la institución tiene injerencia en la zona urbanizada, no así en la rural. Aunque también explicó la historia del lugar. «Mucha gente tiene chacras ahí, pero nunca se fueron a vivir porque se sabe que esas tierras son de Repsol o del municipio.
Las tenían para ir a compartir un buen momento, en familia. Pero el problema surgió con la familia de la gente que tenía las quintas», afirmó.
«Incluso nosotros hemos pedido que se clarifique la propiedad de las tierras, y le pedimos a Repsol que nos done a la vecinal unas instalaciones que abandonaron hace 7 años. Ahí tenían una planta de recuperación secundaria.
Nos dijeron que no, pero que si queríamos podíamos comprarlas, pero era un precio que no podíamos pagar», recordó el vecinalista.
El representante de los vecinos recomienda echar luz sobre la propiedad de las tierras para dilucidar la propiedad de las mismas, y a partir de ahí determinar quiénes son los verdaderos dueños. «Me parece que falta más comprensión de la situación, más diálogo para resolver la situación», afirmó Flores.
En el sector hay cerca de 10 quintas, muchas de ellas abandonadas. Parece que uno de los vecinos va avanzando aceleradamente sobre ellas y ya contabiliza tres.

Fuente:

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico