Nicolás Segura, director técnico de la Comisión de Actividades Infantiles de Comodoro Rivadavia, analizó la campaña del equipo en el torneo Regional Federal Amateur y rescató que la actuación del plantel que conduce con Andrés Silvera fue positiva, tras la eliminación ante Boxing de Río Gallegos en la final patagónica.
“En el balance general, fue un torneo muy bueno. Si bien el sentimiento de ahora es dolor, por no haber podido lograr el ascenso, uno tiene que reconocer que fue un buen torneo, sobre todo por el grupo”, analizó.
El proceso fue paso a paso, pero siempre sabiendo que el material para intentar llegar lo más lejos posible estaba.
“Sabíamos que teníamos un equipo que podía jugar bien al fútbol, porque teníamos jugadores con buen pie. Con Andrés conformamos un equipo al que nos gustaba ver jugar y eso se vio en un momento del torneo, donde se pudo empezar a ganar, que es lo que nos estaba faltando”, afirmó.
“Por supuesto que el objetivo de todos era el ascenso, pero estamos hablando que esto es fútbol, y que estas cosas pueden pasar. Nos quedamos en una instancia donde en el balance general generamos más que Boxing, pero nosotros teníamos la oportunidad y no la aprovechamos”, admitió ante El Patagónico.
Asimismo, Nicolás Segura se refirió a la llegada al cuerpo técnico del exgoleador Andrés Silvera, quien como futbolista supo brillar en Independiente, San Lorenzo y otros clubes, además de ser uno de los hijos de la CAI.
“Silvera le dio jerarquía a esto. Es una persona acostumbrada a vivir situaciones en otro nivel y eso, de alguna manera, te da una cierta tranquilidad. Es un apoyo importante tener una persona como Andrés, pero por sobre todas las cosas con la humildad que vino. Está claro que jerarquizó el cuerpo técnico. Lo de él fue tremendamente importante para llegar hasta donde llegamos”, remarcó.
Segura, como todo su cuerpo técnico y el plantel, estaban convencidos de que había material para lograr el objetivo. “Teníamos un plantel como para ascender. Lo más importante es que pudimos armar un equipo que nos representó futbolísticamente. Pudimos plasmar lo que uno siente en cuanto al fútbol, en cuanto al juego”, enfatizó.
El dolor que se traduce en el hecho de no haber podido ascender, deja una marca imborrable en un hombre del club como Segura, pero no hay reproches. “Nos hubiese encantado, a mí, personalmente, lograr el ascenso. Dimos todo lo que teníamos para dar. Hay dolor, hay angustia, porque está muy cerca lo que pasó, pero mientras vayan pasando los días uno se va a ir dando cuenta que hizo un gran campeonato, que disfrutamos de estos seis meses entre todos. Eso es lo importante”, aseguró.