Sobrevivió luego de ser prendido fuego y ya se recupera en casa junto a su familia

Mateo Leffler, de 18 años, recibió el alta y se encuentra en recuperación después de haber estado internado durante 13 días en terapia intensiva y en coma farmacológico. Fue prendido fuego en una plaza de Rada Tilly por Nicolás Girotti, quien ha sido imputado.

Mateo Leffler ya está en su casa en donde se recupera junto a su hermana y sus padres. Tiene 10 días más de curaciones, pero ya puede hablar y contar todo lo que pasó aquella noche de terror del 9 de febrero. “Estamos contentos, podemos respirar, dormir porque lo tenemos ya en casa y es un alivio que se termine de poco la pesadilla” expresó la madre de Mateo a Canal 9. “Me quedó el tratamiento de la oreja y la mano, pero ya el resto del cuerpo me dijeron que estaba híper bien, con curaciones por 10 días” aseguró sobre su evolución el joven.

LA RECUPERACION

Mateo Leffler recibió al equipo de AZMTV en su casa donde se recupera de las heridas junto a su familia. Lourdes y Leonardo lo abrazan con cuidado, y se sienten felices de poder mimarlo en casa. Mateo dibuja una sonrisa grande en su rostro que fue alcanzado por el fuego la noche del 9 de febrero. Es que cuenta que Leonardo lo primero que le cocinó anoche cuando llegó a casa, fueron las milanesas que tanto le gustan.

El joven de 18 años comienza a despertar de una noche de terror. Protagonista de un guion de cine de un policial de novela negra, contrarresta la oscuridad con la luz. Agradece a los que lo acompañaron y estuvieron a su lado en los momentos más duros de su vida, incluso a los que no conoce como la familia de un amigo, que cocinaron para todos los que allí permanecían en vigilia en el Hospital Regional.

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COMO FUE EL ATAQUE

Agradece a sus amigos por no abandonarlo, y también agradece a los especialistas del nosocomio que sacaron adelante sus heridas. Recuerda todo, hasta como se le quemaba la ropa y le ardía todo aquella madrugada después de que Nicolás Girotti, el pirómano, lo rociara con combustible. Mateo no pensaba en que lo prendería fuego cuando lo vio con las antorchas en la mano y la máscara blanca, pensaba que haría algún malabar, pero de la amenaza a la acción solo fueron segundos y el ataque llegó.

“Cayó este enmascarado tenia las tres antorchas en la mano y una lata que parecía tener nafta o kerosene, y nos dice que si no nos íbamos nos iba a prender fuego y en el momento quedamos todos como pensando porque nadie le creía. Yo sinceramente creía que iba a empezar a hacer malabares y no nos dio ni tres segundos y dijo: Ah no me creen y nos roció” rememora Mateo ante la cámara de AZMTv.

“Me tiró y me acuerdo que se me encendió al toque, a los dos pasos me caí al piso quise sacarme la campera y se me desprendía sola. Atine a buscar a mi hermana y le digo que corra, que corra, atine a frenar un auto, y se me mató de risa y se fue. Era entendible” detalla su peor pesadilla, la que pasaba en la plaza Juan Domingo Perón.

Máximo su amigo ya había llamado la ambulancia, a la Policía, y había encendido el auto para recorrer rápido las cuadras hasta el hospital. “Maxi había hecho todo bien” recuerda Mateo y dice que estará agradecido de por vida con su amigo por lo que hizo.

Se acuerda del viaje en ambulancia y que se miraba sus manos y para él estaba todo bien. Pero el fuego ya había penetrado su dermis. Llegó el doctor y le preguntó si quería ser inducido al coma farmacológico y le dijo que sí. Mateo, estuvo 11 días internado y sufrió quemaduras de segundo grado en el rostro, sus orejas y también en el torso además de su mano derecha. La fortaleza de su físico y también su juventud lo sacaron adelante.

Mateo juega al futsal desde los 4 años, ahora es jugador de futbol de salón en Los Amigos, y extraña volver a patear una pelota. Sabe y cuenta que solo le quedan diez días más de curaciones para volver a agarrar la redonda. Agradece nuevamente a los de su equipo y a su entrenador que tuvieron palabras de aliento en este partido chivo.

Leonardo su padre -quien no pudo aguantar las lágrimas aquella tarde en la que le decían los especialistas que Mateo no había pasado la prueba de fuga para sacarle por primera vez el respirador- siempre creyó en él. En todo momento pensó que su hijo podría vencer las heridas del fuego, y lo acompañó. Le habló al oído en el coma junto a Lourdes, y Mateo salió de ese estado para no volver más a la sala de terapia intensiva. Ahora siente tranquilidad de tenerlo en casa.

EL PEDIDO DE JUSTICIA DE MATEO

A todos sorprende esa fuerza interior que tiene Mateo, la de vencer momentos difíciles. Lourdes quien no se despegó ni un momento de su hijo en el Hospital, dice que ahora ya puede dormir de noche porque lo tiene en su casa y esa pesadilla terminó.

“Mientras se haga justicia, está perfecto” pide Mateo a las autoridades judiciales. Girotti, el malabarista pirómano permanece en prisión preventiva por la tentativa de homicidio.

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