En Comodoro Rivadavia, la médica veterinaria Virginia Ardura abrió las puertas de Sol de Mayo en el año 2004 y, actualmente, atiende a sus clientes y amigos con la ayuda de sus asistentes Carolina y Soledad.
En diálogo con Diario Patagónico, Virginia reconoció: “el hecho de haber estado trabajando en el campo me permitió encontrar el perfil de mi profesión que me apasiona y tiene mucho que ver con el contacto con la gente y sus mascotas”.
“Nosotros en Sol de Mayo ofrecemos además de atención clínica, todo lo relacionado a radiografías y, después de varios años, volvimos a brindar el servicio de esterilización canina gracias al convenio firmado con el municipio de Comodoro Rivadavia”, comentó.
Uno de los aspectos más importantes de esta veterinaria es que se ha montado en sus instalaciones un área exclusiva de internación, “en la cual nos hemos especializado porque es un servicio distinto y que se brinda sólo en algunas veterinarias de la ciudad”.
Asimismo, Ardura puntualizó: “el proyecto de esterilización es muy importante ya que le permite al estado municipal tener un control de la población canina y es válido resaltar que no es indispensable que el animal tenga cría al menos una vez”.
La veterinaria también detalló que en Sol de Mayo los clientes encuentran además de la atención a las mascotas y demás animales, de granja o campo, un surtido de alimentos balanceados y objetos vinculados al bienestar de las mascotas.