Exteriormente, a diferencia del modelo convencional, cuenta con barras de techo portaequipajes para transportar elementos de gran tamaño, adhesivos ubicados en la parte superior de los laterales, neumáticos de uso mixto con llantas “Melbourne” de quince pulgadas y un mayor despeje del suelo. En el interior, la única diferencia es el tapizado con el bordado XTR, que hace alusión al modelo que testeamos.
La línea sigue siendo la misma. Su estética mantiene la parrilla y los faros de la última renovación del modelo. El interior continúa con la plancha que heredó del antiguo 206. El instrumental muestra cuatro indicadores claros con terminación en blanco (todo analógico). A su vez, la consola central también es simple. Ahí se ubica la computadora de abordo en la parte alta y el sistema de audio que equipan los modelos de la marca que no poseen navegador satelital en la parte baja.
La butaca de manejo es buena pero hay que tener en cuenta que está diseñada para el trabajo diario. Una posición recta tipo utilitario con pedales cerca, piernas flexionadas y volante con una leve inclinación. Las plazas traseras son espaciosas. Dos adultos pueden viajar con total amplitud y si hablamos de menores caben tres con suma comodidad. Es uno de los familiares más espaciosos del mercado.
MECANICA
La Citroën Berlingo XTR equipaba el conocido motor naftero 16 válvulas de 1.6 litros y 110 caballos de potencia (también se comercializa con el HDi de 90CV) y un torque de 147 Nm a 4.000 revoluciones por minuto. Esta variante, la más potente del segmento, tiene buenas prestaciones y mucha elasticidad. Teniendo en cuenta que es un multipropósito, en todas las marchas de la transmisión manual de cinco velocidades, el vehículo responde y tiene buena dinámica.
En cuanto a consumos, en el tránsito citadino estuvo por encima de los diez litros cada cien kilómetros. A su vez, en ruta y sin sobrepasar las velocidades permitidas, la Berlingo XTR está cerca de los nueve litros en la misma distancia. Con el tanque de combustible de 60 litros, tiene una autonomía entre 550 y 650 litros.
Esta combinación le dan un buen confort de marcha. En ciudad, su hábitat natural, se traslada con total normalidad y sin ningún tipo de inconveniente. En ruta es donde le cuesta un poco más, a pesar de ser estable, su altura hace que se sientan los vientos laterales y las prestaciones (lógicamente) no son de las mejores.
Su equipamiento es el necesario. En cuanto a confort, dispone de alzacristales eléctricos delanteros con sistema One Touch en la ventana del conductor, aire acondicionado, cierre centralizado de puertas por comando a distancia, alarma de luces encendidas al apagar el motor, espejos exteriores eléctricos, mandos de audio al volante, lava luneta y, los ya mencionados, computadora de abordo y reproductor de radio AM/FM/MP3 con cargador para CD.