Un experto en seguridad naval desestimó errores de procedimiento

El capitán de ultramar de la Marina Mercante, Marcelo Covelli, otro de los testigos citados esta semana por el Juzgado Federal en el marco de la causa por la que se investiga la desaparición del submarino ARA San Juan, consideró que los tripulantes encargados de manipular la válvula ECO 19 que forma parte del sistema de ventilación no cometieron ningún error de procedimiento.

Caleta Olivia (agencia)

De esta manera, el experto en Seguridad, Búsqueda y Rescate Naval, contradice el contenido del supuesto borrador que habrían elaborado los integrantes de la comisión investigadora de la Armada (Kenny, Trama y Bergallo), por el cual se responsabilizaría a los submarinistas de cometer errores en la manipulación de esa válvula.

Por otro lado, de acuerdo a las fuentes consultadas por El Patagónico, Covelli, quien también es asesor de la Comisión Bicameral del Congreso y profesor de una de las escuelas de formación del personal superior de la Armada, habría declarado ante la jueza Marta Yáñez que no hay pruebas firmes de que el submarino desaparecido haya implosionado.

Para fundamentar ello, planteó dudas en el análisis del evento hidroacústico que supuestamente detectaran en altamar el mismo día que desapareció el sumergible, los hidrófonos de un organismo internacional que por sus siglas en ingles se conoce como CTBTO, compatibilizándolo con una prueba que posteriormente llevó a cabo la Armada Argentina.

INFRUCTUOSA BUSQUEDA

A menos de una semana de que se cumpla un año de la desaparición de navío con sus 44 tripulantes, su búsqueda frente a las costas del Golfo San Jorge por parte del buque de Ocean Infinity sigue siendo infructuosa y ya se han explorado 16 áreas en torno al sitio del supuesto evento hidroacústico.

Por otra parte, ayer se realizó un acto recordatorio en Ushuaia, su último puerto de partida, con la presencia de varios familiares de los tripulantes y el próximo jueves tendrá lugar otro homenaje en la Base Naval Mar del Plata.

En tanto, se van conociendo nuevos detalles acerca de reparaciones que no se hicieron al submarino S-42 y de la falta de elementos vitales. Así, por ejemplo, trascendió que solo tenía dos balsas con capacidad para 20 personas cada una (cuando partió de Mar del Plata hacia Ushuaia llevaba 46 tripulantes) y que además no contaba con bengalas que pudieran lanzarse desde las profundidades.

Y lo que es peor: se dice en ámbitos navales que el comandante Pedro Fernández (desaparecido) había requerido insistentemente en varias oportunidades que se cambiaran pastillas de carbón que se utilizan para purificación del aire, pero los mandos superiores desoyeron ese delicado requerimiento.

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