Este jueves por la tarde, un niño de 10 años sufrió quemaduras tras explotarle un petardo que compró en uno de los locales de la Feria Persa, ubicado en Avenida Rivadavia. El pequeño fue trasladado al Hospital Regional para realizarle las respectivas curaciones.
Por este motivo, personal municipal de Seguridad y Fiscalización llevaron a cabo una inspección en el lugar y decidieron clausurar el local.
Según la dueña del puesto, el petardo fue vendido por “desconocimiento”, ya que se encontraba hace pocos meses en Comodoro Rivadavia y no sabía que en la ciudad está prohibida la venta.
“Más allá de la venta ilegal de pirotecnia, tenía los mata fuegos vencidos y faltaban algunos papeles de la habilitación comercial”, explicó Daniel Campillay, subsecretario de Fiscalización, a El Patagónico.