Un oficial de la ciudad croata de Osijek observó que la mujer cruzó el semáforo en rojo, le pidió que se detuviera e identificara. Ella se negó y tras forcejear durante más de un minuto, el agente la redujo, la tiró al suelo para luego esposarla e introducirla en un patrullero.
Al final de las imágenes se ve cómo la mujer llora de rabia e impotencia por la situación que estaba viviendo y que a simple vista parece desmedida, si se tiene en cuenta el tenor de la infracción por la que se le dio la voz de alto y la violenta reacción del oficial.
Las autoridades de la ciudad indicaron que esta persona está acusada de cruzar un semáforo en rojo y no identificarse ante la petición de un agente de la autoridad.