Una resolución del Enargas perjudica a superficiarios afectados por gasoductos

“Suspendió todas las resoluciones que establecían las maneras de indemnizar a los superficiarios por el paso de los gasoductos, que anexaban esos valores a la Ley Nacional de Hidrocarburos”, dijo Aníbal Parolín, presidente de la AASEP. La organización defiende los derechos de los propietarios del suelo afectados por la industria petrolera y minera.

La Asociación Argentina de Propietarios y Superficiarios Afectados por la Explotación Hidrocarburífera, Minera y Eléctrica (AASEP) tiene en la actualidad diferencias con el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), porque la intervención suspendió todas las resoluciones que establecían indemnizaciones a los superficiarios por el paso de los gasoductos, que anexaban los valores a la ley 17.319 de Hidrocarburos.
La AASEP abarca todas las actividades que tengan que ver con superficiarios. Legalmente, los superficiarios tienen responsabilidad hasta cierto punto de la tierra, entonces se aplica una servidumbre, que en la práctica es ‘forzosa’, para llegar al subsuelo y concretar así su explotación. O sino ocupar el suelo para instalar algún ducto, oleoducto, gasoducto o redes de alta tensión.
“En estos momentos estamos teniendo un gran problema con ENARGAS, porque el interventor, en lo que yo diría un abuso de autoridad, suspendió todas las resoluciones que establecían las maneras de indemnizar a los superficiarios por el paso de los gasoductos, que anexaban esos valores a la Ley Nacional de Hidrocarburos”, dijo Aníbal Parolín, presidente de la AASEP.
“Nos dejaron sin efecto eso y estamos desde el año 2008 así, y hemos hecho las presentaciones administrativas que no han sido contestadas. Hemos ido a la Secretaría de Energía. Lo que más preocupa es han enviado al INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) para hacer un trabajo de productividad potencial de los suelos y a partir de eso nos harían una nueva fórmula indemnizatoria”, explicó.
“El INTA hizo un muy buen trabajo, pero después los técnicos de ENARGAS le aplicaron índices caprichosos que bajaron los valores, y dan valores aún menores de los que se pagaban en el año 2008. ENARGAS no está facultado para hacer eso, así que terminaremos con un una denuncia penal por abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público”, adelantó en diálogo con Patagónico Energía.
La AASEP tiene como principal objetivo defender los derechos del superficiario y los derechos de su propiedad. Y como  finalidad accesoria, se busca lograr en la mayor posibilidad que no se afecte el medio ambiente para que el campo pueda seguir siendo productivo. “Sabemos que cualquier explotación minera altera el medio ambiente, es una realidad irrefutable”, señaló.
“Por servidumbre de paso, tenés la obligación de dejarlos pasar. Entonces tenes una seria restricción al dominio. Y el subsuelo ya sabemos que es del Estado, salvo los minerales de segunda categoría o tercera, el resto es todo del Estado que lo puede concesionar. Entonces, nosotros tratamos de defender los derechos del superficiario”, comentó Parolín al respecto de las funciones de la AASEP.

PETROLERAS
La AASEP tiene representantes de todas las provincias del país, incluidas de las provincias petroleras. Como socios adherentes están todas las Sociedades Rurales, como es el caso de la entidad rural de Comodoro Rivadavia. “Como superficiarios son todos los dueños de los suelos, así tengan explotación petrolera, minera o electroductos”, aclaró Parolín.
“Con las petroleras no tenemos inconvenientes, estamos en trámite de nuevos aumentos que no serán muy significativos, será retroactivo a mayo”, manifestó.
“Tenemos una comunicación permanente con las Sociedades Rurales, tienen participación activa dentro de la Asociación. En especial las de Comodoro  Río Gallegos, que son zonas muy afectadas por la explotación petrolera. La lucha de los superficiarios contra las empresas y el Estado viene de hace 50 años aproximadamente, cuando comenzó la explotación intensiva en el gobierno de Arturo Frondizi”, recordó.
Antes de Frondizi, el dueño del campo cambiaba el espacio por un camino o alguna pequeña instalación que lo ayude con su producción diaria. Pero cuando vino la explotación intensiva, que destrozaba todos los campos y los alambrados, también prosperó el robo de hacienda de los cuatreros, entonces el campo ya no era de nadie. Ahí empezó el movimiento de superficiarios.
A fines de los años ochenta, nació la AASEP. Como consecuencia de las gestiones que hicieron los superficiarios en la década del sesenta, aparece el decreto ley 6803/68 que crea una comisión asesora que tiene a su cargo la fijación de los valores indemnizatorios a los superficiarios. Esa comisión está conformada por dos miembros de la Secretaría de Agricultura y dos de la Secretaría de Energía.
“Esa comisión determina cada dos años, a veces cada cuatro, los valores de acuerdo al producto o del gasoil para el control y vigilancia. ENARGAS se quiso cortar solo con una ley propia que tiene que le permite otorgar servidumbres o fijar los valores de las expropiaciones, pero no puede superponerse a la comisión”, explicó Parolín.
“En el caso de los electroductos, tienen otra fórmula determinada por el Tribunal de la Nación de Tasación, pero es una indemnización distinta porque se paga por única vez. En cambio, la de ENARGAS y las petroleras se pagan todos los meses”, afirmó el presidente de la AASEP.

MINERAS
Las mineras no tiene valores preestablecidos, muchas veces llegan a arreglos personales del dueño del suelo, incluso esas grandes compañías han comprado campos para no tener problemas. O llegan a un buen arreglo con un monto importante al contado. Desde la AASEP han recomendado el ofrecimiento de servicios a las mineras, como la provisión de comida y agua o en algunos casos transporte, en un caso de apoyo logístico.
“Así pueden verse recompensado los daños que pueden hacerse, que en la Patagonia son definitivos. Tenemos una cápita muy chiquita de suelo fértil, que si le pasas una maquina no crece nunca más nada. Tenemos un régimen de lluvia muy bajo, más los vientos, las sequías cada vez más prolongadas, no crece nada”, detalló Parolín.
“El daño inevitable que se ha ocasionado por la explotación petrolera, no intencional sino emergente de la propia actividad, es irreversible. En Google Earth, cuando pasas por los campos petroleros ves un paisaje lunar. En la ubicación d Cerro Vanguardia, en Santa Cruz, las tremendas excavaciones parece un cráter de la luna, tienen más de un kilómetro de largo con varios metros de profundidad. Tienen que sacar una tonelada de material para conseguir 10 gramos de metal, ya sea oro o plata”, apuntó.

Fuente:

Dejá tu comentario

Las Más Leídas del Patagónico