El hombre asesinado ayer fue apuñalado 60 veces

Eduardo Funes fue encontrado sin vida durante la madrugada de ayer, en un pasaje sin nombre que se encuentra a metros de la esquina de Pieragnoli y Los Ciruelos, en el barrio Máximo Abásolo. La autopsia determinó que recibió al menos veinte puñaladas en la cara y cuarenta en el tórax, algunas cortantes y otras penetrantes. La Brigada de Investigaciones trabaja en el caso en busca de testigos y en la reconstrucción de los pasos previos a que la víctima fuera hallada en la calle.

Eduardo Funes tenía 29 años y ayer se convirtió en la octava víctima de homicidio en Comodoro Rivadavia durante 2016. Su cuerpo fue encontrado por una mujer en un pasaje sin nombre que se encuentra a metros de la esquina de Pieragnoli y Los Ciruelos, en el barrio Máximo Abásolo, a menos de 300 metros de la Seccional Séptima y frente al Gimnasio Municipal 3.
Una joven que caminaba por el lugar alrededor de las 1:15, fue quien divisó el cuerpo que yacía en el suelo. Rápidamente corrió hasta la comisaría y alertó a los agentes de guardia. Funes ya estaba sin vida, y claramente había sido atacado en reiteradas oportunidades.
Ayer por la tarde la Brigada de Investigaciones continuaba trabajando en el caso, luego de una larga y compleja noche en la que sus integrantes intentaron recabar datos y testimonios, algo difícil en la madrugada de sábado de esa barriada, ante la reticencia de brindar información a la policía por parte de atemorizados vecinos y también por parte de transeúntes que en varios casos estaban bajo los efectos del alcohol.
Sólo se sabía en un primer momento que Funes había recibido más de dos docenas de puñaladas y cortes de arma blanca en todo su cuerpo. Que el homicidio se había producido a sólo cuatro cuadras de su casa y que presuntamente habría estado acompañado por amigos, quienes luego del ataque habían optado por desaparecer del lugar.
Así el objetivo era tratar de reconstruir sus pasos, saber con quién estuvo Funes y cómo terminó en el pasaje donde fue encontrado. La principal hipótesis indicaba que el joven había sido ultimado en el mismo sector o bien a unos escasos metros, según indicaban las manchas de sangre encontradas en el lugar.
De ese modo se descartaba en principio que el ataque haya sido en el interior de una vivienda y se presumía que podría haber estado ingiriendo bebidas alcohólicas con un grupo de personas. Sin embargo, todo era materia de investigación. "Creemos que el homicidio se produjo una hora antes o media hora antes", explicó Pablo Lobos, segundo jefe de la Brigada de Investigaciones.
"Aparentemente habría estado con amigos, pero cuando llegamos no había nadie, algo que pasa siempre con estos hechos. Pero estamos investigando y tratando de establecer dónde había estado", agregó.
Según se supo Funes estaba alejado de su familia y contaba con algunas demoras en la comisaría por hechos de menor relevancia, confirmaron desde la Seccional Séptima.

ENSAÑAMIENTO
Finalmente en horas de la tarde se conocieron los resultados de la autopsia, que arrojaron escalofriantes datos. De acuerdo a lo que determinó el médico forense, fue apuñalado 60 veces, 20 en la cara y 40 en el tórax, con algunos puntazos penetrantes y otros cortantes, que le produjeron un shock hipovolémico que le causó la muerte por desangramiento.
La causa quedó a cargo del fiscal Martín Cárcamo, quien se encontraba de turno. El funcionario, al ser consultado por El Patagónico, se mostró sorprendido por la forma en que se ejerció el ataque. "Fue muy violento y muy raro. Por el momento sólo podemos precisar que el lugar donde se encontró el cuerpo no sería la escena primaria, por lo que estamos determinando, junto a la Brigada de Investigaciones, cuál sería la escena del crimen", confirmó.

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